La popularidad del Gobierno de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, permaneció baja mientras la mandataria lleva adelante un plan de alzas de impuestos en medio de una profunda recesión, indicó el miércoles un sondeo a nivel nacional.

El número de brasileños que considera que el Gobierno de Rousseff es "excelente" o "bueno" subió ligeramente a 10% desde un 9% hace tres meses, pero la proporción de quienes lo describieron como "malo" o "terrible" avanzó a 69% desde un 68% en el sondeo anterior, de acuerdo a la encuesta elaborada por Ibope.

El sondeo, encargado a Ibope por la Confederación Nacional de la Industria de Brasil, fue realizado a 2.002 personas entre el 18 y 21 de septiembre y tiene un margen de error de +/- 2 puntos porcentuales.