Bogotá. La popularidad del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, subió a 76%, un repunte de 12 puntos porcentuales frente a la medición previa, favorecida por la muerte del jefe militar de las FARC en un bombardeo en una zona selvática, reveló este jueves un sondeo.

El mandatario tenía una popularidad de 64% en septiembre, un mes después de que asumió la presidencia en reemplazo de Álvaro Uribe, y de 57% en febrero, al inicio de la campaña electoral, según la firma Invamer Gallup.

Las Fuerzas Militares bombardearon en septiembre un campamento en una zona selvática del departamento del Meta en donde se refugiaba el temido comandante de las FARC Víctor Julio Suárez, más conocido como El Mono Jojoy.

La muerte del jefe militar de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) fue considerada por el gobierno como el peor golpe a esa guerrilla en toda su historia.

En su primer mes de gestión Santos logró un éxito en política exterior después de que se reunió con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en un encuentro en el que restablecieron las relaciones diplomáticas y se comprometieron a reanudar el intercambio comercial.

El presidente, un economista y administrador de 59 años, también impulsó acercamientos con Ecuador para normalizar las relaciones con ese país.

En su segundo mes de gobierno logró asestar un duro golpe militar a las FARC, considerada como una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea.

La muerte del líder guerrillero también favoreció a las Fuerzas Armadas que alcanzaron una popularidad de 87%, la más alta después de la operación en la que fue rescatada la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, tres estadounidenses y 11 efectivos del ejército y la policía, en julio del 2008.

La encuesta incluyó 1.200 entrevistas telefónicas en las ciudades de Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga con un margen de error de 5%.

Además de mantener la lucha contra la guerrilla, los principales retos de Santos son combatir el desempleo que alcanzó 12,2% en agosto a nivel urbano; la pobreza en la que vive casi la mitad de los 44 millones de colombianos; impulsar una reforma al caótico sistema de salud y lograr un crecimiento sostenido de la economía.