El presidente Porfirio Lobo comparó este jueves la capital, en la que residen 1.5 millones de hondureños, con una “caldera del diablo”.

La comparación la hizo durante la entrega de financiamiento a grupos de campesinos en el municipio de La Esperanza, Intibucá, donde expresó que se siente más cómodo en el campo que en la capital.

“Las capitales son... como se llamaba antes una película famosa ahí, que se llamaba ‘la caldera’ no se de qué, ‘la caldera del diablo’”, manifestó el gobernante a los habitantes de Intibucá.

Lobo sostuvo que no es porque sea del campo que se siente más cómodo en el área rural, sino por el negativismo que se respira en la ciudad, y aseveró que esa opinión también la comparte el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, según le informó la embajadora Lisa Kubiske.

El titular del Ejecutivo señaló que en la capital “se levanta el hondureño, escucha la radio, mira la televisión, lo que habla, lo que dice la gente, y lógicamente siempre hay excepciones, pero hay mucho de que ‘no podemos’, de que ‘esto no tiene salida’”.

“Uno se da cuenta afuera a veces de que, si bien es cierto tenemos problemas, pero tenemos muchos menos problemas que otros y saben una cosa: creo que también habría que revisar qué ha pasado y ojo los políticos... Deberíamos luchar porque la gente mantenga su ánimo y espíritu en alto”, indicó el gobernante.

Lobo se pronunció en estos términos en medio de la permanente crisis interna que afronta su gobierno ante una serie de escándalos de corrupción que desencadenan en el uso inadecuado de recursos.