Tucson. Cuando el republicano John McCain se presentó como candidato a la presidencia de Estados Unidos hace dos años, aseguró en mítines locales a lo largo del país que los inmigrantes ilegales eran "todos hijos de Dios".

Pero en comentarios emitidos el fin de semana pasado en un salón parroquial de Tucson, McCain se mostró partidario de una nueva ley en Arizona que es más severa y apunta a terminar con los trabajadores indocumentados del desértico estado, en donde lucha para mantener su escaño senatorial.

"Los sondeos muestran que 60, 70, 80% del pueblo estadounidense apoya a los ciudadanos de Arizona diciendo 'aseguren nuestras fronteras'", dijo McCain, recibiendo una ovación.

La medida migratoria de Arizona puso en escena el tema de la inmigración en la carrera para las elecciones del Congreso que se llevarán a cabo en noviembre. Y el asunto se transformó en una prueba para los candidatos a las primarias de los republicanos, que enfrentan el desafío de hacer renacer el partido de derecha.

McCain, un héroe de guerra que se enfrentó a Barack Obama como candidato a la presidencia en 2008, se presentó a sí mismo como un inconformista preparado para superar las diferencias y generar un exhaustivo proyecto inmigratorio con el fallecido demócrata Edward Kennedy.

Pero eso fue en 2007.

Enfrentado a J.D. Hayworth, un exaltado ex congresista que acusa a McCain de ser demasiado suave con el tema inmigratorio y de haber pasado demasiado tiempo en Washington, el ex candidato presidencial que ya lleva cuatro períodos en el Senado, se convirtió en un duro partidario del tema.

"Las viviendas de las personas están siendo invadidas, su propiedad está siendo destrozada, en algunos casos los refugios de vida salvaje están siendo dañados de forma irreparable debido al tráfico humano", dijo McCain a los votantes en Tucson, al destacar los peligros de las fronteras abiertas.

McCain dijo que quiere más aviones no tripulados de vigilancia, estaciones de patrulla fronteriza y efectivos de la Guardia Nacional para que aseguren la frontera y llamó la atención del Gobierno del presidente, Barack Obama, sobre la necesidad de completar el muro de 1.120 kilómetros ordenado por el Congreso.

Posible molestia latina. El endurecimiento en la postura sobre inmigración se refleja en la carrera a las primarias republicanas para gobernador de California, en donde la favorita Meg Whitman ha adoptado una dura posición sobre los trabajadores indocumentados, tras ataques de su rival Steve Poizner.

El cambio de postura podría ayudar a McCain en las primarias estatales que se realizarán el 24 de agosto.

Un sondeo de Rasmussen Reports mostró el 19 de mayo que McCain mantiene una ventaja de 12 puntos sobre su rival, mayor a la de cinco puntos registrada el mes anterior. Y algunos aseguran que el cambio se debe al mayor énfasis en la inmigración y seguridad fronteriza.

Un duro mensaje sobre los inmigrantes y la frontera podría ser justamente lo que votantes republicanos quieren escuchar en las primarias de Arizona y en las primarias del 8 de junio en California.

Sin embargo, analistas advierten que el partido arriesga dañar sus ya tensas relaciones con los hispanos, un bloque con creciente influencia en la política estadounidense que votó por Obama en 2008 con un margen de dos a uno.