Los cinco precandidatos presidenciales en Venezuela que acudirán a unas inéditas primarias de la oposición en febrero hicieron públicas sus propuestas el lunes, en el primer debate electoral televisado que se realiza en el país sudamericano en más de 12 años.

Henrique Capriles, Pablo Pérez, Leopoldo López, María Corina Machado y Diego Arria intentaron sustituir la feroz crítica que típicamente ejerce la oposición por propuestas concretas, pero sin lograr diferenciarse ampliamente en sus planteamientos.

"Me propongo ser presidenta porque quiero unir a un país profundamente dividido (...) Con esta determinación derroto a Hugo Chávez el 7 de octubre", dijo resuelta María Corina Machado, quien ejerce como diputada.

Un auditorio completamente repleto en una universidad privada de Caracas fue escenario del debate, que se transmitió por señal abierta apenas pocos minutos después de que el presidente Hugo Chávez culminó una cadena de radio y televisión que se prolongó por unas dos horas.

"Siempre va a valer la pena estudiar. Hoy parece que valiera más tener el carnet de un partido político (...) Ese es el modelo que vamos a cambiar", prometió Henrique Capriles, quien lidera en las encuestas entre los aspirantes a la candidatura opositora.

Propuestas y primera medida. Desde convocar una Asamblea Nacional Constituyente para reformar nuevamente de fondo la Constitución hasta crear tres millones de empleos nuevos, los aspirantes ofrecieron trabajar junto al sector privado y sacar al país del estatismo que a su juicio ha acompañado al modelo socialista de Chávez.

Al ser consultados sobre cuál sería su primera medida al poder, las respuestas giraron en torno a la reforma del poder judicial, la liberación de políticos presos, la aplicación de un plan de desarme y la creación de puestos de trabajo.

Venezuela exhibe una de las cifras más elevadas de criminalidad en la región, con decenas de personas fallecidas por la violencia cada fin de semana y un promedio de dos secuestros diarios.

"Mi primera decisión sería convocar un consejo nacional de seguridad", afirmó el ex alcalde Leopoldo López, quien se enfrenta a la imposibilidad de ejercer cargos públicos por una inhabilitación del Estado.

La inseguridad personal, el veloz aumento de los precios y la carencia de viviendas figuran entre las principales preocupaciones de los venezolanos, según encuestadoras.

"La apuesta por Venezuela es muy fácil de ganar", dijo Diego Arria, ex funcionario de gobierno, quien propuso depurar la policía y las fuerzas armadas y aseguró que llevará Chávez a juicio ante la Corte Penal Internacional.

El gobernador del occidental estado Zulia, con la mayor población del país, fue específico al centrar sus propuestas en la creación de empleos, la reforma del sistema de seguridad social y la garantía de una educación "sin adoctrinamiento".

"Vamos a crear nuevas oportunidades para ustedes. Nuestros únicos enemigos son el desempleo, la impunidad, la inseguridad, el alto costo de la vida, la corrupción y la pobreza (...) Me convertiré en el gran padre de familia de Venezuela", dijo.

Más temprano, Chávez desmeritó el debate y volvió a descalificar a su contendores, a quienes ha tildado de "majunches" o mediocres.