Sao Paulo. La influyente revista brasileña Veja denunció que asesores del ministro de Trabajo de Brasil, Carlos Lupi, exigían sobornos a organizaciones de la sociedad civil con contratos gubernamentales, abriendo un nuevo escándalo al interior del Gobierno de Dilma Rousseff.

Un portavoz del ministerio de Trabajo negó las acusaciones en una entrevista telefónica con Reuters. Las organizaciones no gubernamentales mencionadas en el informe no respondieron de inmediato a los pedidos de comentarios.

Veja dijo en su última edición que los funcionarios acusados, incluyendo el ex jefe de gabinete de Lupi, Marcelo Panella, y al ex asesor Weverton Rochas, quien ahora es legislador, negaron las acusaciones.

Desde que Rousseff asumió la presidencia en enero de este año, cinco de sus ministros han debido renunciar por sospechas de corrupción.

El jefe en la Cámara de Diputados del Partido Democrático del Trabajo, al que pertenece el ministro de Trabajo, dijo a Reuters que las acusaciones serían investigadas y castigadas duramente si son ciertas.

"En cualquier institución pública, existe la posibilidad de infracciones cometidas por servidores públicos. Pero tengo la absoluta convicción de que el ministro no estaba involucrado en esas actividades, si hubo alguna", dijo Giovanni Queiroz. El Partido Democrático del Trabajo es parte de la coalición de gobierno de Rousseff.