La comisión de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que se encuentra en el país, conoció informes de diferentes sectores sobre los temas relacionados con la libertad de expresión en Honduras y el asesinato de periodistas.

Una de las preocupaciones es que, la misma Policía y la Secretaría de Seguridad, restrinjan cierta información a pesar de los altos índices delictivos. Desde las 8:00 de la mañana de este martes, la comisión que es encabezada por Jaime Mantilla, presidente de la SIP con sede en Washington, se reunió con representantes de medios de comunicación, diputados, organizaciones civiles, el presidente del Congreso Nacional y el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh), Ramón Custodio López.

Mantilla considera que la misión principal de la SIP, por la cual se encuentra en Honduras, “es la defensa de la libertad de expresión, prensa e información”. Recordó que la libertad “es un derecho humano, tal vez el principal derecho, como lo es el derecho de la vida”.

Es por eso que la misión y la visión de la SIP en Honduras “es defender esas libertades como bases fundamentales en la democracia”.

Profesión de riesgo. En relación al ambiente de inseguridad que se vive en el país y que en los últimos años han sido asesinados 35 comunicadores sociales, es del criterio que “el periodismo es una profesión de riesgo, porque obligadamente uno tiene que estar denunciando y criticando hechos que a alguien o a algún grupo no le conviene”.

"El ciudadano común está expuesto a la violencia en este país y esa violencia se produce por la inequidad, por la corrupción y por los grupos irregulares y por la acción de gobiernos populistas extremistas de cualquiera, ya sea de izquierda o derecha", dijo Jaime Mantilla.

Rechazar la ley. Otra de las apreciaciones del presidente de la SIP es que “Honduras debe superar el síndrome de la presentación del proyecto de ley de Telecomunicaciones”. 

“Honduras debe rechazar el proyecto de unir la ley de comunicación con la de telecomunicación y creo que no debe copiar moldes ni recetas de otros países”, enfatizó.

“Cada país tiene que desarrollar su propia intencionalidad, su propia visión y en ese sentido Honduras tiene que superar la violencia, tiene que sincerarse y lo veo muy complicado cuando estamos muy cerca de la campaña electoral”, explicó. Sin embargo, cree que “el reto de Honduras en muy grande, pero se puede superar en base a la transparencia del diálogo de todos los sectores y en el caso de la prensa y los medios de comunicación, deben de mirarse hacia adentro”.

También, Honduras debe mejorar notablemente en el periodismo, es decir “debe invertir mucho en la educación de los periodistas y en base a ellos tendrán un cuerpo sólido en defensa de la libertad de expresión”.

En relación a la autorregulación, el presidente de la SIP está de acuerdo con esa medida, lo que quiere decir “que no debe haber otras personas que lo regulen”.

“Las organizaciones periodísticas podrían desarrollar un concepto para que en base a ello haya una serie de normas morales que le permitan a la prensa lo fundamental que es credibilidad: nada más”.

La regulación proveniente de los poderes resta credibilidad. En cuanto a las medidas de informar a través de comunicados implementadas por el ministro de Seguridad, Arturo Corrales Álvarez, es del criterio que “eso es gravísimo y se le llama censura”.

“Nos preocupa muchísimo que se esté restringiendo cierta información, sobre todo en el aspecto policial, en un país como Honduras, que tiene récord de asesinatos, donde la mayoría está impune; es muy grave que se esté restringiendo la capacidad de los periodistas para comunicar y publicar lo que sucede”, concluyó Mantilla.