Montevideo, EFE. Los impulsores de un referéndum para derogar la ley de aborto en Uruguay iniciaron este jueves el proceso legal con la presentación frente a la Corte Electoral de 68.000 firmas y el anhelo de que la ciudadanía decida sobre un tema que divide al país casi a la mitad.

"Estamos muy satisfechos y agradecidos con los que creyeron en este camino para que la decisión del Parlamento sea sometida al veredicto popular", destacó el diputado Pablo Abdala, uno de los impulsores de referéndum tras entregar las firmas.

El legislador del Partido Nacional o "Blanco", el principal de la oposición, dijo en conferencia de prensa que ahora "debería iniciarse un debate profundo" en "toda" la sociedad uruguaya sobre un tema "tan delicado como la legalización del aborto".

La ley de despenalización del aborto, que fue aprobada el pasado octubre en Uruguay y comenzó a aplicarse en diciembre, divide a todos los partidos políticos y también a organizaciones sociales del país.

La nueva legislación no legaliza técnicamente el aborto, sino que lo despenaliza siempre que se sigan ciertos procedimientos regulados por el Estado.

Las uruguayas y las extranjeras con al menos un año de residencia en el país pueden solicitar la interrupción del embarazo hasta las 12 semanas de gestación, período que se amplía a 14 semanas en caso de violación y sin restricciones para el caso de malformaciones del feto o riesgo de vida para la madre.

Según la legislación, se necesita el 2% del padrón electoral, unas 52.000 firmas, para iniciar el proceso de consulta popular pero los impulsores del referéndum superaron esa cifra para "evitar sorpresas" y "debido a la muy buen acogida que tuvo la iniciativa a nivel de la población", agregó el legislador.

En caso de que la Corte verifique que se alcanzó el número necesario, en un plazo de 90 días debe llamar a las urnas en jornada sin voto obligatorio y en la cual el 25 % del padrón electoral, unos 600.000 uruguayos tienen que respaldar el pedido de referéndum.

Si ese número se alcanza, posteriormente y en un plazo de cuatro meses los uruguayos deberán decidir, en ese caso con voto obligatorio, sobre el mantenimiento o derogación de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva, más conocida como ley del aborto.