Lima. El nacionalista Ollanta Humala y la conservadora Keiko Fujimori están prácticamente empatados en un sondeo de intención de voto para la segunda vuelta electoral por la presidencia de Perú, en lo que anticipa una reñida recta final que tiene inquietos y volátiles a los mercados.

Humala, quien ha moderado su discurso izquierdista pero aún inquieta a los inversores, obtendría un 39% de los votos; mientras que Fujimori, considerada partidaria del libre mercado, lograría un 38% en el balotaje del 5 de junio, de acuerdo a la encuesta de la firma Ipsos Apoyo.

La balanza puede inclinarse fácilmente hacia uno u otro candidato pues el sondeo, al que Reuters tuvo acceso, reveló que sigue alto el número de indecisos. Los encuestados que expresaron su intención de votar blanco, nulo o de los que aún no optan por un candidato sumaron un 23%.

El sondeo de Ipsos Apoyo, que tiene un margen de error de 2,2 puntos porcentuales, fue realizado por encargo de una empresa privada entre el 23 de abril y el 30 de abril.

En la última encuesta pública de Ipsos Apoyo, difundida el 24 de abril, Humala tenía un 42% de las preferencias mientras que Fujimori un 36%.

El sondeo de Ipsos Apoyo se había filtrado a los mercados financieros locales durante la jornada, lo que provocó que el índice de la bolsa limeña trepara un 4,7% porque Humala tiene menos adeptos entre los inversores.

La bolsa peruana se ha comportado muy volátil desde los resultados de la primera ronda electoral el 10 de abril, cuando Humala y Fujimori quedaron en el primer y segundo lugar en los comicios.

En las últimas encuestas públicas difundidas la semana pasada, el nacionalista Humala lideraba el sondeo electoral con un estrecho margen frente a la legisladora Fujimori.

Algunos analistas consideran que varias de las propuestas populistas del militar retirado pondrían en riesgo la estabilidad fiscal y las líneas económicas que han hecho de Perú uno de los países de mayor crecimiento en el mundo.

Otros también ven con temor su iniciativa de gravar las ganancias extraordinarias de las empresas del sector minero, uno de los motores de la economía local, pese a que Humala ha dicho que cualquier cambio en el sistema tributario no sería traumático para las mineras.

En tanto Fujimori, carga el pasivo de su padre, el ex presidente Alberto Fujimori, preso por violaciones de derechos humanos y corrupción que golpearon su Gobierno entre 1990 y 2000