Santiago. La presidentachlena chilena Michelle Bachelet reiteró hoy su llamado a la unidad en la  Nueva Mayoría, al pedir a los partidos que conforman la coalición oficialista que antepongan los intereses comunes sobre los individuales.

En una carta que envió al pleno del Comité Central del Partido Socialista,  leída por su secretaria general, la senadora, Isabel Allende, la mandataria reconoció que se enfrentan "tiempos complejos, como ocurre siempre que se emprenden cambios sociales y políticos de fondo".

Aseguró que en la segunda parte de su administración, que termina en marzo de 2018, necesitará mucha "generosidad" y "responsabilidad" por parte de la coalición oficialista.

Son siete los partidos que integran la Nueva Mayoría, cuya orientación es de centroizquierda: Socialista; Por la Democracia; Democratacristiano; Radical; Comunista; Movimiento Amplio Social; e Izquierda Cristiana.

"No es fácil para algunos aceptar que las desigualdades de la sociedad chilena deben enfrentarse y debe hacerse ahora. No siempre es fácil poder mantener el rumbo firme, pero sereno para hacer que los cambios se hagan bien y permanezcan en Chile", afirmó Bachelet.

Destacó que de todas formas esa labor se ha hecho, ya que "parte importante de las reformas que comprometimos ante el pueblo de Chile han sido aprobadas o se encuentran próximas a serlo".

Bachelet se refirió a las reformas estructurales, la Tributaria, Educativa, Laboral, la Nueva Constitución y el cambio del Sistema Electoral, las cuales están en su programa de gobierno y buscan reducir la desigualdad social en el país y advirtió:

"Vienen ahora momentos distintos, se trata de implementar y consolidar estas transformaciones y en algún tiempo más de conjugar las fuerzas sociales y políticas comprometidas con el progreso de Chile, para proyectar esta obra y emprender nuevas tareas que las grandes mayorías del país demandan", indicó.

"Necesitaremos mucha generosidad, mucha altura de miras, mucha responsabilidad. En una palabra, unidad para consolidar el presente, unidad para construir el porvenir y sobre todo, unidad para anteponer los intereses comunes de nuestra coalición por sobre los intereses particulares de sus integrantes", agregó.

Desde el inicio de su gobierno en marzo de 2014, la Nueva Mayoría, formada un año antes durante la campaña electoral de Bachelet, se registraron dificultades en la coalición, sobre todo con los democratacristianos, quienes históricamente se opusieron a los comunistas.

La Nueva Mayoría, pese a la oposición de derecha, ha aprobado esas reformas, aunque también ha tenido que afrontar el escándalo de corrupción con el financiamiento irregular o ilegal protagonizado por algunos de sus candidatos a diputados y senadores.

También ha enfrentado fricciones internas por el debate del proyecto de Ley de Partidos, debido a las medidas que elevan los requisitos para la formación y permanencia de esas organizaciones.

Los pequeños partidos, como el Movimiento Amplio Social (MAS) e Izquierda Cristiana (IC), han acusado de "colusión" a los partidos Socialista y Por la Democracia, que promueven elevar los requisitos para formar nuevos partidos políticos o para mantenerse dentro del sistema.

En el proyecto de ley, que se discute en el Congreso, se exige tener un mínimo de cuatro diputados o conseguir el 5 por ciento de la votación en las regiones en que esté constituido el partido, lo cual ha tensionado las relaciones al interior de la Nueva Mayoría.