Brasilia. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, discutirá este sábado en Sao Paulo con líderes del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), la estrategia para las elecciones generales de octubre, en que las que la mandataria busca la reelección, según indicó hoy el servicio de prensa del Palacio de Planalto.

Al encuentro nacional del PT que se inició este viernes en el Centro de Convenciones de Anhembi, en Sao Paulo, asistirá también el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010), antecesor en el cargo y padrino político de Rousseff.

Según la asesoría de prensa de la Presidencia, Rousseff llegará al cierre de la reunión, al final de la tarde del sábado.

Fuentes del partido gobernante anticiparon que Rousseff y Da Silva deben mantener una conversación privada antes de su participación en el evento.

El 14 Encuentro Nacional del PT, que comenzó este viernes, debe poner fin al movimiento "Vuelve, Lula", que partidos de la base aliada iniciaron pidiendo que la candidatura oficialista sea para el ex mandatario, quien goza de amplia popularidad.

Con ese objetivo, una posibilidad que está siendo discutida en el ámbito petista es que Rousseff invite a Da Silva a asumir la coordinación formal de su campaña electoral para disipar las especulaciones sobre su eventual candidatura.

La convención servirá además para analizar las alianzas electorales del PT en los estados brasileños y el programa de gobierno para un segundo mandato de la presidenta.

Según una encuesta divulgada el pasado martes por el instituto MDA, Rousseff continúa liderando la preferencia de los electores, aunque con una caída de las intenciones de voto de 43,5 por ciento en febrero para 37 por ciento en abril.

La encuesta mostró en segundo lugar al candidato opositor Aecio Neves, del Partido Social Demócrata Brasileño (PSDB), con 21,6 por ciento, y en tercero el exgobernador de Pernambuco, Eduardo Campos,del Partido Socialista Brasileño (PSB), con 11,8 por ciento.

Con esos resultados, los analistas indican que crece la posibilidad de una segunda vuelta en la elección presidencial en octubre.

En su pronunciamiento al país con motivo del Día de los Trabajadores, en la noche del miércoles, Rousseff anunció nuevas medidas de impacto social y se comprometió a "continuar haciendo todos los cambios necesarios para mejorar la vida de los brasileños, especialmente la de los más pobres y la clase media"

Entre las medidas anunciadas están un aumento de diez por ciento en el valor que reciben los beneficiarios del programa Bolsa Familia, una corrección a favor de los trabajadores en la alícuota del impuesto de renta, y la promesa de mantener la política de valorización del salario mínimo.