Río de Janeiro.  La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, estudia la posibilidad de adelantar las elecciones programadas en octubre de 2018 para el 2 del mismo mes este año, mediante una enmienda constitucional, informó hoy la prensa local.

El diario brasileño "O Globo" difundió que la mandataria brasileña busca por ahora el apoyo de organizaciones sociales para llevar adelante su propuesta, la cual debe enviar al Congreso en los próximos días.

Varios diputados y senadores ya defienden el planteamiento de anticipar elecciones, como medida para salir de la crisis política que vive Brasil.

Una Comisión Especial del Senado de Brasil revisa actualmente la solicitud de juicio político contra Rousseff por presuntas irregularidades fiscales cometidas durante su administración.

En caso de que el Senado acepte iniciar el juicio, la presidenta será apartada del cargo durante 180 días, período en el que el vicepresidente Michel Temer puede ocupar el puesto mientras el caso es estudiado.

Si Rousseff es destituida, el vicepresidente deberá completar el mandato hasta el 1 de enero de 2019.

Según el rotativo, la nueva estrategia de la mandataria busca que la presión en las calles sobre nuevas elecciones fuerce a Temer a aceptarlas, principio al que se opone en un principio.

En caso de que la enmienda llegue al Congreso, requerirá de tres quintas partes de respaldo para ser aprobada, es decir, 308 votos en la Cámara de Diputados y 49 en el Senado, con dos votaciones en cada órgano Legislativo.

Durante la votación para turnar el proceso de juicio político al Senado hace dos semanas, 137 diputados respaldaron el trámite en la cámara baja.

El senador del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), Paulo Paim, sostuvo que como han percibido que el proceso de juicio político camina, "decidimos encontrar una alternativa".

Sostuvo, no obstante, que "no hay votos suficientes, lo sabemos, sólo es es viable si hubiera un gran pacto entre el Ejecutivo y el Congreso".