La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, planea realizar una visita de Estado a Estados Unidos en septiembre, dijo su jefe de Gabinete, en un intento por dejar atrás una disputa diplomática de 2013 debido a revelaciones sobre espionaje.

Rousseff fue una de las pocas líderes que canceló una visita de Estado a Washington en octubre de 2013 tras revelaciones de que la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos la había espiado a ella y a otros millones de brasileños.

Desde entonces, diplomáticos a ambos lados han trabajado para aliviar las tensiones.

La estancada economía de Brasil, que ha sufrido debido a la caída de la confianza de los inversores y a un creciente déficit comercial, también ha dado a Rousseff un mayor incentivo para tratar de mejorar los vínculos con el segundo mayor socio comercial del país después de China.

Rousseff le comunicó su decisión al vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, en una reunión bilateral el jueves por la tarde en Brasilia, dijo a los periodistas el jefe de Gabinete, Aloízio Mercadante, tras la ceremonia en que Rousseff asumió su segundo mandato.

Según Mercadante, la visita podría ocurrir cerca de la segunda mitad de septiembre, cuando jefes de Estado de todo el mundo viajarán a Nueva York para la reunión de la Asamblea General de la ONU.

En una corta declaración enviada por correo electrónico, la Casa Blanca no hizo una mención específica a una visita de Estado formal y afirmó que Biden y Rousseff "concordaron en la necesidad de trabajar en asociación igualitaria para desarrollar una agenda robusta y ambiciosa".