La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, afirmó este lunes que enviará al Congreso una nueva propuesta para destinar a la educación los recursos obtenidos con los "royalties" (impuestos especiales) pagados al gobierno por la extracción de petróleo en el país.

La semana pasada los parlamentarios suspendieron el trámite de una medida que el Ejecutivo envió en diciembre pasado con el mismo fin, puesto que perdería validez el próximo 12 de mayo.

"En esta cuestión de la educación, nosotros somos necios, somos insistentes. Y vamos a enviar una nueva propuesta para el uso de recursos, 'royalties' y participaciones especiales y el recurso del pre sal para llegar exclusivamente a la educación", señaló.

La medida enviada en diciembre pasado destinaba 100% de los "royalties" en contratos de concesión, en su mayoría fuera de los campos submarinos de la capa del pre sal (inmensa reserva petrolera) del lecho submarino continental.

También destinada para el mismo fin 50% de las rentas del Fondo Social, una especie de ahorro formado por recursos que el gobierno recibe por la explotación de los campos presal .

"Brasil necesita de dos cosas para mejorar la educación: voluntad de todos nosotros, voluntad política del gobierno, pasión de las familias, pero también necesita recursos, enfatizó.

Rousseff señaló que Brasil tiene avances importantes con una mejor distribución de la renta nacional, elevación de la clase media y valorización del trabajo, sin embargo señaló que es fundamental mejorar la educación.

"Brasil evolucionó mucho, pero hay una cosa que es crucial para que demos el salto que necesitamos para transformarnos en un país de clase media y en una nación desarrollada", afirmó.

"Si les dicen que es importante que descubramos el petróleo pre sal, que crezca la industria, en todo eso ustedes concuerden parcialmente. Hay una cosa sin la cual no daremos ningún salto y esa cosa se llama educación", subrayó.

Un nuevo proyecto de ley sobre participación en los royalties fue aprobado por el Congreso el mes pasado en función de la explotación de los campos petroleros bajo la capa pre sal, que deben convertir a Brasil en un gran productor en las próximos años.

Los "royalties" son tributos pagados al gobierno federal por las empresas que explotan el petróleo, como compensación por daños ambientales y como pago por los derechos del Estado sobre los campos.

Los estados brasileños de Río de Janeiro y Espírito Santo, principales productores de petróleo del país, presentaron recursos ante el Supremo Tribunal Federal (STF) contra la nueva ley, por considerarse perjudicados.

La magistrada Carmen Lucia, del STF, dio lugar al recurso hasta que sea juzgada la constitucionalidad de la nueva norma, lo cual abortó el tratamiento en el Congreso de la propuesta para destinar los recursos petroleros a la educación.