Brasilia. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, defendió este jueves a su aguerrido jefe de Gabinete y dijo que él dará explicaciones en un escándalo sobre sus actividades en la esfera privada mientras era legislador.

Antonio Palocci ha estado bajo presión por casi dos semanas para que explique informes de medios respecto a que habría aumentado su patrimonio en 20 veces cuando era consultor de negocios al mismo tiempo que servía como diputado federal en el Congreso brasileño, entre el 2007 y el 2010.

"Quiero asegurarles que el ministro Palocci está dando todas las explicaciones necesarias a agencias de auditoría", declaró Rousseff a la prensa tras una ceremonia pública en la capital, Brasilia.

El fiscal federal de Brasil ha exigido que Palocci entregue detalles sobre contratos con clientes de la consultoría que administró mientras trabajaba en el Congreso.

El jefe de Gabinete, un asesor político clave del Gobierno, ha negado haber actuado mal y ha dicho que sus ingresos están completamente documentados en sus declaraciones de impuestos.

"La devolución de impuestos (...) no tiene ninguna relación con manipulación", afirmó Rousseff. "Lamento que un caso como este esté siendo politizado". Dilma Rousseff.

Rousseff, con su abrumadora mayoría en el Congreso, ha logrado imponerse frente a intentos de partidos opositores de llamar a Palocci a testificar ante el Congreso.

Sin embargo, aún trata de acabar con esfuerzos tendientes a realizar una investigación formal por parte del Congreso, que daría a los líderes de la oposición una plataforma pública para atacar al Gobierno de Rousseff.

Los primeros comentarios públicos de Rousseff sobre el escándalo coinciden con nuevas acusaciones del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) respecto a que Palocci habría ayudado a uno de sus clientes a obtener una devolución de impuestos del gobierno federal.

"La devolución de impuestos (...) no tiene ninguna relación con manipulación", afirmó Rousseff. "Lamento que un caso como este esté siendo politizado", añadió.

Palocci renunció a su cargo de ministro de Hacienda durante el Gobierno del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva en el 2006 debido a otro escándalo ético en que se vio involucrado.

La decisión de Rousseff de salir públicamente en defensa de Palocci tuvo lugar tras una reunión con Lula.

El ex mandatario advirtió a Rousseff y a Palocci de la gravedad del escándalo y les dijo que recompusieran sus relaciones con aliados descontentos para ayudar a desinflar el escándalo, informaron el jueves medios locales.

Lula sobrevivió a varios escándalos que involucraron a aliados cercanos de su Partido de los Trabajadores (PT) durante sus ocho años de Gobierno y llegó a ser visto como un astuto operador político.

El ex presidente abandonó el cargo con un índice de aprobación cercano al 80%.