Santiago. El presidente chileno, Sebastián Piñera, aseguró que no planea realizar grandes ajustes a su gabinete de cara al 2011, año que definió clave para sacar adelante siete reformas que incluso le podrían restar popularidad en el corto plazo.

En una entrevista publicada por el diario El Mercurio, Piñera dijo que los cambios de Gabinete no se anuncian, sino que se hacen, pero que está contento con el desempeño de sus ministros tras un 2010 marcado por el devastador terremoto y la recuperación de la economía.

"Mi voluntad es tener un gabinete muy estable. Ojalá uno pudiera tener el mismo equipo de colaboradores durante todo el período de Gobierno", dijo Piñera.

"Me siento muy feliz y contento cuando veo que ministros crecen, se muestran y son apreciados y bien valorados por la opinión pública", agregó el mandatario que llegó al poder en marzo pasado.

Pese a que algunos ministros tienen una alta popularidad y ya son tildados de "presidenciables" por medios locales, Piñera enfatizó que este no era el momento, lo que probablemente ocurra después de las elecciones municipales programadas para el 2012.

El mandatario, que posee una popularidad cercana al 50%, anticipó que el 2011 estará marcado por difíciles decisiones.

"El próximo año va a ser el de las grandes reformas estructurales y le puedo asegurar que todas y cada una de ellas van a enfrentar formidables obstáculos (...) pero estoy igualmente convencido que esas reformas son absolutamente indispensables", dijo Piñera.

Anticipó que una reforma a la educación los enfrentará con el colegio de profesores, mientras que una reforma a la salud con los sindicatos de trabajadores de ese sector.

Piñera también prevé dificultades para combatir la delincuencia, la lucha contra la pobreza y la modernización de Estado, al igual que una reforma al sistema político y medio ambiental.

"Ninguna reforma de verdad, esas que cortan los nudos gordianos, se hace en medio de abrazos y champañazos (...) tengo claro que sacar adelante nuestras siete reformas el 2011 puede chocar con la popularidad de corto plazo", dijo el mandatario.

Bolivia. En el plano internacional, Piñera volvió a reafirmar que están disponibles a facilitar el acceso de Bolivia al comercio exterior a través de los puertos chilenos y buscar soluciones a los problemas de accesos del vecino país.

Bolivia perdió su salida soberana al mar durante la llamada Guerra del Pacífico, en la cual Perú también cedió la región de Arica, ambos a manos de Chile.

"Le hemos planteado (a Bolivia) que tenemos la mejor disposición para buscar soluciones a los problemas, pero que tenemos restricciones", dijo Piñera.

"Y una de esas restricciones es que creo altamente inconveniente toda fórmula que signifique dividir el territorio chileno. Y esa opinión se la expresamos con meridiana claridad una vez que fuimos Gobierno electo al gobierno (de Michelle Bachelet) que estaba dejando sus funciones", agregó.

Desde hace varios años, Bolivia y Chile -que no tienen relaciones diplomáticas- mantienen un diálogo basado en una agenda de 13 puntos, que incluye el reclamo por una salida soberana al mar.