Washington. El presidente Hu Jintao tratará de convencer este jueves a los legisladores estadounidenses de que China es un motor de crecimiento no amenazante, tras una cumbre en la Casa Blanca que buscó limar las asperezas entre las dos economías más grandes del mundo.

Después de su cena con el presidente Barack Obama el miércoles por la noche, Hu comenzará la tercera jornada de su viaje de cuatro días con una visita al Congreso, fuente de críticas a la decisión de Pekín de mantener subvaluado el yuan y a su historial en derechos humanos.

Legisladores estadounidenses han amenazado desde el 2005 con una legislación que castigaría con impuestos a los productos chinos para compensar una política cambiaria que, según dicen los críticos, mantiene artificialmente baratas las exportaciones de China. Pero aún deben aprobar esa ley.

La visita llevó a 84 legisladores a escribir a Obama instándolo a decirle a Hu que "la paciencia de Estados Unidos está cerca de su límite y que ya no podemos darnos el lujo de tolerar que China ignore" los compromisos que asumió para integrarse a la Organización Mundial de Comercio en el 2001.

En la última semana, el banco central de China ha fijado repetidamente el punto medio diario del yuan en máximos récord, mostrando que la moneda tiene espacio para apreciarse.

Hasta ahora China ha resistido las peticiones de una apreciación más rápida del yuan, algo que podría ayudar a disminuir el superávit comercial de China con Estados Unidos, que Washington calcula en 270.000 millones de dólares.

No culpen al yuan. Preguntado sobre las conversaciones entre Hu y Obama sobre el yuan, el viceministro de Relaciones Exteriores chino, Cui Tiankai, dijo en una conferencia de prensa en Washington que China había repetido su posición sobre su política cambiaria varias veces y "esta posición no ha cambiado sustancialmente".

El ministro de Comercio chino, Chen Deming, dijo que China quería resolver los desequilibrios comerciales durante las discusiones, y agregó que el valor del yuan no era el culpable, informó la agencia de noticias oficial Xinhua.

Chen pidió al gobierno estadounidense que abandone las restricciones impuestas a las exportaciones de productos de alta tecnología a China.

"En lo que respecta al desequilibrio comercial entre ambos países, no es un asunto cambiario. Los dos países deberían mirar las barreras comerciales y discutir el tema del libre comercio", dijo Chen.

Una delegación china ha estado cerrando acuerdos comerciales en varios estados estadounidenses, y un discurso de Hu ante empresarios locales siguió a la firma de acuerdos sobre exportaciones por US$45.000 millones que parecieron apuntar a reducir el sentimiento anti-chino en Estados Unidos.

Varios analistas dijeron que la cifra parece impresionante pero algunos acuerdos podrían tardar años en materializarse y otros están más cerca de ser memorandos de entendimiento no vinculantes que aún requieren negociaciones adicionales.

"Los acuerdos empresariales ofrecen buenas oportunidades para sacarse fotos, pero dentro de seis meses ¿cuántos de ellos se concretarán?", preguntó el analista experto en China Dean Cheng, de la Heritage Foundation.

Hu, que escuchó los comentarios de Obama sobre política cambiaria durante su reunión pero guardó silencio sobre el tema en una conferencia de prensa, seguirá su cortejo de la comunidad empresarial estadounidense con un discurso en un hotel de Washington.

Rígido y sin sonreír demasiado en público, Hu podría no ser el personaje idóneo para ganarse la simpatía de los estadounidenses, que luchan con una economía débil y un desempleo que sigue por encima del 9 por ciento.

En China, los medios estatales mostraron la pompa y ceremonia de la visita de Hu pero mayormente evitaron mencionar la inusual conferencia de prensa conjunta en Washington, en la que Hu respondió preguntas sobre el yuan y derechos humanos.

Los diarios pusieron en primera plana fotos de Hu con Obama, con titulares mencionando un "nuevo capítulo en las relaciones".

La agencia estatal de noticias Xinhua reportó los comentarios de Hu sobre derechos humanos en la conferencia de prensa, en la que él dijo que China está "siempre comprometido con la protección y promoción de los derechos humanos y ha hecho un enorme progreso al respecto".

Vecinos de Pekín dijeron que las transmisiones televisivas de BBC y CNN quedaron en blanco cuando se habló de derechos humanos y las protestas antichinas, aunque el acceso a canales de noticias extranjeros está restringido a hoteles de lujo y complejos de departamentos.

En general, los analistas estadounidenses dieron una aprobación con reservas a la cumbre Hu-Obama que produjo estos acuerdos comerciales, junto con compromisos de expandir los contactos entre las fuerzas armadas de ambas naciones y de colaboración en temas como Corea del Norte e Irán.

"Aquí hay una gran cantidad de aspiraciones, y los detalles serán el aspecto más problemático", dijo Drew Thompson del Nixon Center en Washington.

"Pero en principio, ésta ha sido una buena cumbre, con el simbolismo correcto y por eso es una buena señal que la relación esté bien encaminada", agregó.