Pekín. China ha accedido a negociar seriamente con las potencias occidentales respecto a imponer nuevas sanciones a Irán y el presidente Hu Jintao asistirá a una cumbre multinacional sobre seguridad nuclear en Washington este mes, dijeron responsables oficiales.

Ambos pasos deberían aliviar las tensiones entre Pekín y Washington tras meses de disputas por el yuan, la censura en internet, el Tíbet y la venta de armas de Estados Unidos a Taiwán.

Aceptar hablar de sanciones supone un cambio significativo por parte de China tras meses evitando las demandas de las naciones occidentales para que se sumara a las presiones sobre Teherán, al que acusan de buscar los medios para lograr armas nucleares.

Pekín se había mostrado hasta ahora dubitativo con respecto a si Hu asistiría a la cumbre nuclear del 12-13 de abril en Washington, que tendrá lugar unos días antes de que el Tesoro estadounidense publique un informe que podría acusar a China de mantener su divisa artificialmente baja para dar a sus exportadores ventaja competitiva.

El portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores chino, Qin Gang, dijo en rueda de prensa el jueves que Hu asistiría a la cumbre de Washington.

"China valora de forma contundente el tema de la seguridad nuclear y se opone a la proliferación nuclear y al terrorismo nuclear", dijo Qin.

La embajadora de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Susan Rice, dijo este miércoles en Nueva York que su gobierno, Gran Bretaña, Francia, Rusia y Alemania habían acordado junto con China comenzar a discutir la resolución propuesta por el Consejo de Seguridad con nuevas sanciones contra Irán.

"Es un progreso, pero las negociaciones aún tienen que comenzar en serio", dijo Rice en una entrevista con la CNN.

El portavoz de la cancillería china subrayó que su país albergaba la esperanza de que hubiera un compromiso diplomático respecto a Irán.

"China está muy preocupada por la actual situación y reforzará la cooperación con todas las partes", dijo.

Reticencia. China se ha mostrado reacia durante mucho tiempo a respaldar nuevas sanciones contra Irán, gran proveedor de petróleo para la potencia asiática.

Subrayando la posición central de Pekín en las conversaciones, el máximo negociador nuclear de Irán, Saeed Jalili, llegó este jueves a China para reunirse con el canciller chino, Yang Jiechi, y con Dai Bingguo, diplomático que trabaja como asesor estatal en política exterior, dijo Qin.

"Las sanciones parecen ser ahora un resultado inevitable. La probabilidad de que el Consejo de Seguridad apruebe una resolución es alta", dijo Jin Liangxiang, especialista en Oriente Medio en el Instituto para Estudios Internacionales de Shanghái.

Dado que es uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, China puede vetar cualquier resolución. Pero Pekín parece estar perdiendo algo de paciencia con Irán.

Jin dijo que las sanciones probablemente "afectarían a los dirigentes e intereses en Irán", pero no a los lazos económicos y energéticos de China.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo el martes que quiere que se adopten nuevas sanciones contra Irán en las próximas semanas.