Bogotá. El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, ordenó este sábado suspender nuevamente los bombardeos en contra de la guerrilla de las FARC en el marco del desescalamiento del conflicto armado y que se inició con el cese al fuego unilateral por parte del grupo rebelde el pasado 20 de julio.

"Hemos acordado ir desescalando el conflicto, ¿eso que significa? menos muertes, menos sufrimiento, menos víctimas (...) He dado la orden de suspender a partir de hoy los bombardeos aéreos a campamentos donde haya concentración de miembros de esa organización y solo se podrán realizar por orden del presidente de la República", dijo Santos en Cartagena, durante un evento de celebración de los 192 años de la Armada Nacional.

El mandatario dijo que la decisión se tomó como una reacción a la iniciativa de las FARC de retomar una tregua unilateral que contribuyera a los avances en el proceso de paz que se adelanta entre las partes desde hace dos años y ocho meses en La Habana, Cuba y que busca poner fin a 50 años de guerra.

"Esta decisión será efectiva si los campamentos no constituyen amenaza para la población, la fuerza pública, la infraestructura o hacen proselitismo, el Gobierno Nacional continuará garantizando la seguridad de los colombianos y el imperio de la Ley, el Gobierno seguirá persiguiendo el delito. Vamos a reunirnos para evaluar el cese unilateral de las FARC", agregó el jefe de Estado.

Santos dijo que Colombia tiene las mejores Fuerzas Armadas de la historia y que su iniciativa de terminar con el conflicto armado en el país se dio precisamente porque se dieron las condiciones, gracias a los resultados de las Fuerzas Armadas en los últimos 15 años.

"Cuando el enemigo se dio cuenta de que por la vía de las armas nunca iban a conseguir el resultado que querían, y cuando la comunidad internacional nos apoyó, nos rodeó, ahí se dieron las condiciones para iniciar un proceso de paz con condiciones que fueran suficientes para terminar este conflicto", precisó.

El presidente reconoció que el camino recorrido durante el proceso con las FARC no ha sido fácil y que liderar un país en una transición hacia la paz después de 50 años de de guerra tiene muchas complejidades y que se presentan contradicciones pero aseguró que no se rendirá en su propósito de alcanzar la victoria, que para él está representada en la paz.

El pasado 13 de julio, el mandatario dio un plazo de cuatro meses al proceso de paz para decidir si se avanza o no con las negociaciones que sufrieron una crisis durante los meses de mayo, junio y julio, por cuenta del escalamiento del conflicto, luego de que las FARC decidieran suspender un cese al fuego que se había declarado desde diciembre.

Esta decisión fue tomada por los líderes del grupo armado el 22 de mayo, luego de un bombardeo a un campamento que dejó 26 guerrilleros muertos y que se dio como reacción a una emboscada de la guerrilla en la que perdieron la vida 11 militares.  

Desde la suspensión del cese al fuego, la guerrilla realizó cerca de 70 ataques en diferentes lugares del país dejando decenas de muertos y heridos, así como daños en la infraestructura eléctrica y petrolera, además de daños irreparables en el medio ambiente por enormes derrames de crudo.