Quito. El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, amenazó este sábado con aplicar la denominada "muerte cruzada" entre los poderes Ejecutivo y Legislativo, si este último no viabiliza el nombramiento de Tania Arias como delegada al Consejo de la Judicatura (CJ) de transición.

La muerte cruzada implica disolver la Asamblea para legislar por decreto hasta que se realicen nuevas elecciones. Esto consta en el artículo 148 de la Constitución vigente.

“Yo les anuncié el sábado pasado que hasta el viernes (8 de julio) seguramente, si se proclamaban resultados (electorales de la consulta) el martes estaría conformado el Consejo Tripartito; no se pudo conformar (…), solo falta el representante de la Asamblea. Se lo quiso elegir ayer y la oposición lo boicoteó (…), ya perdieron el 7 de mayo, ya demoraron más de dos meses el resultado de la consulta, ahora quieren boicotear la conformación del Consejo. ¿Qué buscan?”, cuestionó Correa.

Este viernes, la oposición logró cambiar el orden del día para debatir las reformas a la Ley de la Función Legislativa y no darle paso a la designación de Arias al CJ de transición.

Para ello contó con el apoyo de legisladores independientes que hasta este jueves respaldaban al gobierno, como Guillermina Cruz, Gioconda Saltos, Ramón Cedeño, Gerardo Morán y Galo Vaca. El oficialista Washington Cruz votó en blanco.

En su enlace sabatino, Correa se mostró molestó por la actuación de estos asambleístas e, incluso, pidió la expulsión de Cruz de la bancada.

Correa criticó que, a través de las reformas a la Ley de la Función Legislativa, los asambleístas quieran crear seis nuevas comisiones.

“Y así quieren captar nuevos votos: ñaño vota con la oposición y te vas de presidente en esta nueva comisión que estamos creando; repartiendo la troncha en esas seis nuevas comisiones que pueden ser tratados (las leyes) por otras comisiones”, precisó.