Quito. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, invitó este miércoles a sus seguidores a participar el próximo martes en un evento artístico para conmemorar cuatro años de la revuelta policial del 30 de septiembre de 2010, que juzgó como un intento de golpe de Estado.

A través de mensajes que escribió en su cuenta de Twitter, el mandatario anunció que su movimiento político Alianza PAIS (AP, izquierda) realizará un festival de música y luces en la Plaza de San Francisco, en el centro colonial de Quito y cercano a la Presidencia.

"Martes 30S: con lluvia o sin lluvia a repletar la Plaza de San Francisco", escribió el gobernante socialista en la red social.

Agregó que en el evento participarán movimientos progresistas de Latinoamérica y Europa.

"Habrá música, luces, ideas, alegría. Ven con tu familia a recordar el 30S y decirle al mundo: Los del pasado ¡no volverán! ¡Somos más, muchísimos más!, no palos y piedras", señaló Correa.

La revuelta, conocida como 30-S, dejó cinco muertos (un civil, dos policías y dos militares) y 274 heridos durante una larga jornada de violentas protestas protagonizadas por policías sublevados en rechazo a una Ley de Servicio Público.

La protesta se originó en el Regimiento Quito número 1, adonde acudió el jefe de Estado para explicar los alcances de la normativa, pero fue agredido por un grupo de uniformados.

El hecho llevó a Correa a refugiarse en un hospital de la Policía cercano donde estuvo retenido por más de nueve horas y luego fue rescatado por un comando militar en medio de una intensa balacera.

La víspera, el fiscal general Galo Chiriboga informó que 60 personas fueron declaradas culpables por la justicia local al haber cometido varios delitos durante la revuelta.

Los delitos son: tentativa de magnicidio, homicidio, rebelión, sedición, insubordinación, terrorismo, atentado contra la seguridad interior del Estado y paralización de servicios, entre otros.

Las investigaciones de la revuelta aún están en curso, ya que se abrieron decenas de procesos judiciales que involucran a policías en servicio activo y pasivo, así como militares que apoyaron la sublevación.

Las indagaciones también apuntan a determinar si existió o no un intento de golpe de Estado.

"Cada hecho que ocurrió el 30-S no fue aislado, por eso la Fiscalía los investiga desde una perspectiva integral a fin de evitar la impunidad", afirmó Chiriboga.

La Fiscalía se encuentra articulando las evidencias recopiladas y elementos de convicción de los procesos individuales, según el funcionario.