La Habana. El presidente cubano, Raúl Castro, instó a su gabinete a estar atentos a las opiniones de la población, según informó la prensa local, en momentos en que su gobierno aspira a introducir la mayor reforma económica de la isla en décadas.

Castro reveló en septiembre su plan de expandir el sector privado y recortar más de un millón de empleos estatales para reducir costos. Desde entonces los cubanos debaten esas y otras medidas que deberán aprobarse en un congreso del gobernante Partido Comunista en abril próximo.

"El presidente (...) insistió en la urgencia de preparar a los cuadros y convocó a los presentes a mantener 'los pies y el oído pegados a la tierra', en alusión a escuchar las opiniones de la población", dijo el periódico estatal Granma, que reseñó una reunión del Consejo de Ministros del 28 y 29 de enero.

Castro sostuvo ante a ministros, secretarios del Partido Comunista en las provincias y miembros de su Buró Político que dada la novedad de las medidas es preciso prestar "máxima atención" a las opiniones, según dijo Granma.

Su plan incluye también eliminar gratuidades y ha dicho que en el futuro su gobierno subsidiaría personas y no productos.

El presidente cubano ha advertido que las reformas son impostergables y ha pedido a sus partidarios ayudar a comprender los cambios que buscan salvar el sistema socialista.

Una de las medidas que más impacta en la población ha sido el anuncio de la eliminación gradual de la libreta de abastecimiento, un mecanismo creado en la década de 1960 para repartir a cada cubano una canasta básica de alimentos insuficiente pero a muy bajos precios.

Durante la reunión con su gabinete a fines de enero, Castro instó también a "eliminar el derroche" en la esfera económica, dijo Granma.

La reunión se pronunció por "ser más severos en la aplicación de sanciones penales y administrativas" ante hechos delictivos que atentan contra el patrimonio estatal.