Brasilia. Irán mostró su disposición a dialogar sobre su programa nuclear y otros países deben ahora hacer lo mismo, dijo este jueves el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.

"Irán, que había sido vendido al mundo como el diablo (...), se sentó en la mesa de negociaciones. Quiero ver si los otros van a cumplir con aquello que querían que hiciera Irán", afirmó Lula durante un discurso ante alcaldes en Brasilia.

Brasil y Turquía ayudaron a mediar un acuerdo anunciado este lunes en virtud del cual Teherán aceptó enviar uranio al extranjero, reviviendo un plan de canje de combustible propuesto por la ONU en octubre del año pasado que apunta a mantener controladas las actividades nucleares de Irán.

Pero funcionarios estadounidenses consideraron que el acuerdo no es más que una táctica de Irán para retrasar acciones punitivas y este martes las principales potencias mundiales, incluyendo a China y Rusia, presentaron al Consejo de Seguridad de la ONU el borrador de un plan para imponer sanciones más duras contra la república islámica.

Irán cancelaría el acuerdo con Turquía y Brasil si el Consejo de Seguridad de la ONU aprueba una cuarta ronda de sanciones, afirmó este jueves un prominente miembro del Parlamento iraní.

Brasil había hecho una contribución a las relaciones internacionales que debería ser tomada en cuenta, sostuvo Lula, quien volvió a su país este jueves luego de un viaje de una semana por Rusia, Qatar, Irán, España y Portugal.

"Hay algunas personas que no saben cómo hacer política sin un enemigo", afirmó en una velada referencia a las potencias occidentales que se oponen a Irán.