Brasilia. El presidente de Brasil, Michel Temer, negó este miércoles, a través de su portavoz, Alexandre Parola, que la intervención federal en la seguridad pública de Río de Janeiro tenga motivaciones electorales.

Mediante un comunicado, Parola afirmó que la medida no busca "aplauso fácil", que la agenda electoral "no es ni será causa" de las acciones gubernamentales y que la iniciativa en Río de Janeiro no tiene "significación electoral".

"El presidente (Temer) reitera que toda decisión del gobierno se rige exclusivamente para las reales necesidades del país; la agenda electoral no es ni será causa de las acciones del gobierno", dijo Parola.

Las declaraciones del gobierno brasileño respondieron a las afirmaciones del ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva, quien horas antes acusó a Temer de promover la acción de las Fuerzas Armadas en Río de Janeiro por intereses electorales.

La mañana de este miércoles, Lula da Silva, precandidato del Partido de los Trabajadores y favorito en las encuestas, dijo que Temer quiere realizar la intervención federal para avanzar sobre "el nicho de electores" del precandidato Jair Bolsonaro, del Partido Social Cristiano (PSC).

Bolsonaro es un ex miliitar y diputado quien se ha caracterizado por sus posiciones de extrema derecha, y cuenta con cerca de 15% de las preferencias de los electores, con oportunidades reales de llegar a la segunda vuelta electoral en octubre.

Según Lula da Silva, la intervención federal en Río de Janeiro decretada por Temer es un intento de "cambiar la pauta" y hablar "sólo de seguridad pública".

"Temer quiere tomar los votos de Bolsonaro, e inventó colocar el Ejército en Río de Janeiro. Los militares no están preparado para lidiar con bandidos, sino con el enemigo de otro país", dijo el ex presidente.

Con la declaración de este miércoles, el presidente Temer también desestimó la opinión de su asesor de imagen, Elsinho Mouco, uno de los principales entusiastas de su candidatura a la reelección.

En una columna del diario "O Globo", Mouco dijo que el presidente "ya es candidato" y "apostó todas las fichas en la intervención federal" de Río de Janeiro.