Santiago. Durante la ceremonia de izamiento de la bandera nacional con motivo de la celebración del bicentenario de Chile, el presidente de ese país, Sebastián Piñera, anunció la creación de una serie de medidas para mejorar la situación y calidad de vida de los mapuches, y reconoció que el país tiene una deuda con este pueblo originario.

Una de ellas será la instalación de una mesa de diálogo apenas finalicen las fiestas patrias, que estará integrada por el gobierno, la iglesia Católica y Evangélica, diversas organizaciones civiles y por representantes de las comunidades mapuches, informó La Tercera.

"Para empezar a cubrir esta deuda que tenemos, nuestro gobierno ha desarrollado el plan Araucanía", dijo el mandatario en su discurso. Piñera calificó el plan como una iniciativa potente y ambiciosa para darles más oportunidades a esta etnia y “también generar un reencuentro histórico con nuestro pueblo mapuche".

“Este reencuentro -recalcó Piñera- permitirá valorar, querer y desarrollar su identidad, su idioma, costumbres y cultura, porque son parte fundamental de la identidad de nuestra nación".

El presidente chileno no se refirió a los 34 reos mapuches que se encuentran en huelga de hambre hace más de 60 días, quienes exigen que no se les aplique la ley antiterrorista.

A la actividad en el Palacio de La Moneda, asistieron los cuatro ex presidentes de la Concertación, Patricio Aylwin, Eduardo Frei, Ricardo Lagos y Michelle Bachelet, quienes observaron cómo la bandera, que pesa 200 kilos, se elevó sobre los 61 metros de altura.