Santiago. El gobierno chileno envió al Congreso un proyecto para establecer la imprescriptibilidad de delitos sexuales contra menores, justo cuando varios casos estremecen al país y víctimas de sacerdotes católicos exigen que sus denuncias no pierdan validez pese al paso del tiempo.

En un acto en el palacio de Gobierno, el presidente Sebastián Piñera dijo el jueves que la iniciativa busca impedir la impunidad en casos que actualmente prescriben a los cinco o diez años, dependiendo si se trata de delitos o crímenes.

"Nuestros niños que han sido abusados sexualmente tienen derecho a ejercer la defensa para que se haga justicia", dijo Piñera.

"Pero además, para impedir que el paso del tiempo y que este difícil, y a veces lento, proceso de asimilación de un abuso sexual, termine transformándose en un verdadero cómplice que favorece la impunidad de los que han abusado", agregó.

El mandatario aseguró que el proyecto, que recoge indicaciones de parlamentarios de oposición y de especialistas, se tramitará con suma urgencia en el Congreso.

El proyecto se conoce luego de que el gobierno presentó una demanda por el reciente caso de violación y asesinato de una niña que conmocionó al país, presuntamente por parte de un familiar. Los funerales de la menor de un año y medio se realizaron casi en paralelo al anuncio de Piñera.

Según datos de la Fiscalía, el año pasado se registraron 22.540 denuncias por delitos sexuales en Chile, lo que implica casi tres ataques por hora. Los niños y adolescentes son las principales víctimas.

La presentación de la iniciativa ocurre además después de que en la víspera tres víctimas de abusos de un sacerdote de la Iglesia Católica se reunieron con el Papa Francisco en Roma y pidieron a Piñera la no prescripción de esos crímenes.

"Esto es una maravilla. Esto es un gran avance. Estoy emocionado. No me esperaba este anuncio", dijo James Hamilton, una de las víctimas del polémico religioso Fernando Karadima.