Bogotá. Las Fuerzas Armadas de Colombia deben estar alerta para evitar ataques de la guerrilla y de las bandas criminales contra candidatos a las elecciones locales y regionales de octubre, dijo el martes el presidente Juan Manuel Santos, una señal del riesgo que enfrenta el debate electoral.

Analistas y organismos como la Misión de Observación Electoral han advertido que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), así como las bandas criminales dedicadas al narcotráfico buscan presionar a electores y candidatos en varias zonas del país.

Desde hace varios años, los grupos ilegales armados que intervienen en el conflicto interno acostumbran amenazar candidatos y hasta asesinarlos para presionar a los electores e imponer aspirantes afines a sus propósitos relacionados con el narcotráfico y la apropiación de recursos del Estado.

"También les he pedido a los señores comandantes tanto de nuestras Fuerzas Militares como de la Policía, que se mantengan alertas ahora que vienen las elecciones", dijo Santos al término de un Consejo de Seguridad en la ciudad de Florencia, capital del selvático departamento del Caquetá.

"Hemos recibido información de unos casos aislados de posibles amenazas a algunos candidatos. A esos candidatos les recomendamos que sigan las instrucciones de las autoridades", agregó el mandatario.

Los colombianos irán a las urnas en octubre para elegir alcaldes, gobernadores, concejales y diputados regionales.

En lo que va de este año, al menos 14 candidatos a las elecciones locales y regionales han sido asesinados, mientras que otros seis han sufrido atentados y 19 más han sido amenazados, de acuerdo con la Misión de Observación Electoral, una organización que promueve la realización de comicios transparentes.

El Gobierno ha expresado temor de que esas nuevas bandas criminales, conformadas por antiguos paramilitares de ultraderecha y en la mira del Gobierno de Estados Unidos por sus nexos con el narcotráfico, intenten apoderarse de alcaldías para controlar dineros públicos y rutas del narcotráfico en regiones estratégicas.