El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, le salió al paso a los crecientes rumores de que el avión Súper Tucano de la Fuerza Aérea Colombiana, que cayó en operaciones militares en el departamento del Cauca, fue derribado por las FARC.

Al respecto en mandatario afirmó que de acuerdo con las primeras investigaciones "Medicina Legal revisó los cuerpos del oficial y suboficial constató que no tenían ninguna herida de bala. Murieron por el trauma que recibieron cuando se accidentó el avión".

Además descartó que la aeronave haya sido impactada y aseguró que "los técnicos que llegaron a la zona y revisaron los restos del avión y no vieron impactos de bala. Hasta ahora podemos decir que no fue impactado por ninguna ametralladora punto 50 y mucho menos por un misil, porque ya algunos están diciendo que se permitió que la guerrilla adquiriera misiles".

Pese a esta afirmación, El Espectador publicó unas fotos exclusivas desde el lugar del siniestro donde se podían observar impactos en algunas partes del avión siniestrado.

No obstante, Santos agregó que "no hay ningún indicio de que haya sido derribado por un misil".

"Esa fábula que algunos han querido acrecentar diciendo que el avión fue derribado no es cierta y sale a relucir más la mentira de las FARC. Hay algunos que le hacen eco a esa mentira, que cosa tan antipatriótica, quieren aprovechar esas circunstancias para pescar en río revuelto", agregó.