Bogotá. El presidente de Colombia, Iván Duque, aseguró este martes que la posición de su Gobierno y la que espera sea tomada por la comunidad internacional sea la de "arrinconar" a su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, por la vía diplomática.

El mandatario aseguró que "el mundo entero tiene que entender que la consecuencia de esa dictadura es una crisis humanitaria", y que por ello las instancias deben utilizar "todos los mecanismos de presión diplomática, que permita que haya una transición hacia la democracia y la libertad en Venezuela".

Asimismo, Duque instó a que los demás países regularicen la situación migratoria de los venezolanos. "Necesitamos buscar más instrumentos de atención, y esos instrumentos de atención tienen que darse en el marco de permitir oportunidades, que empiecen por una medida que ya adoptó Colombia que es la normalización migratoria", dijo.

Declaraciones de Almagro desatan polémica. Las declaraciones de Duque se producen luego de que el secretario general de la Organización de los Estados Americanos, Luis Almagro, dijera que fue malinterpretado el fin de semana pasado de unas declaraciones que dio el viernes en Cúcuta, la ciudad fronteriza colombiana más cercana al borde con Venezuela.

Desde allí, Almagro afirmó que no descarta una intervención militar en Venezuela para frenar la crisis social y económica que ha hecho que millones de venezolanos abandonen su país. Sin embargo, Almagro dijo luego que había sido malinterpretado y aclaró su posición a través de un video publicado en su cuenta de Twitter.

Al conocerse las declaraciones, el Grupo de Lima expidió un comunicado en donde expresó la preocupación y el rechazo "ante cualquier curso de acción o declaración que implique una intervención militar o el ejercicio de la violencia, la amenaza o el uso de la fuerza en Venezuela". El documento no fue firmado por la totalidad de países que conforman el grupo y Colombia fue uno de los que faltó.

Duque: mi línea "no es belicista". En cuanto a una intervención militar en Venezuela, Duque aclaró que su línea "no es belicista" y que lo mejor que se puede hacer es que "toda la comunidad internacional vea la magnitud de la crisis humanitaria". Colombia es la nación que más ha recibido venezolanos en la región. Cifras estatales dan cuenta de un millón de radicados en el país.

Sin embargo, el embajador de Colombia en EE. UU., Francisco Santos, consideró hoy que "todas las opciones" deben estar sobre la mesa para lidiar con la crisis en Venezuela y abogó por una "respuesta colectiva" que incluya el derrocamiento del presidente venezolano, Nicolás Maduro.

En su primer acto como embajador de Colombia en EE. UU., Santos abogó por una respuesta "colectiva" a la crisis en Venezuela, defendió la necesidad de continuar con la presión económica y estratégica contra el Gobierno de Maduro, pero no aclaró si Colombia respaldaría una operación militar por parte de varios países.

"Necesitamos un compromiso inmediato y colectivo. Ha habido voces que han apostado por una operación militar unilateral, pero pensamos que tiene que haber una respuesta colectiva a esta crisis. Pensamos y, déjeme ser muy claro en esto, que todas las opciones deben ser consideradas", afirmó Santos.