Bogota. Colombia negó este lunes una negociación con líderes de bandas criminales responsables por el envío de cargamentos de cocaína a Estados Unidos, a través de México, y de un alza de la violencia en varias zonas del país por el control de rutas del narcotráfico.

Las autoridades de Estados Unidos han intensificado sus esfuerzos para combatir a esas organizaciones ilegales en Colombia, formadas por antiguos paramilitares de ultraderecha.

"No es cierto. El gobierno por supuesto que está muy interesado en que se sometan las bandas criminales a la justicia, eso es una negociación con la Fiscalía, si nosotros podemos hacer algo para facilitar eso, lo haremos con mucho gusto", dijo el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos.

"Pero negociación con esos grupos no hay, no puede haber, si se someten bienvenido sea, eso me parece muy bien", precisó el mandatario en declaraciones a Caracol radio, al desmentir versiones sobre conversaciones de su Gobierno con esos grupos.

Las denominadas bandas criminales llenaron los espacios que dejaron los escuadrones paramilitares de ultraderecha que se desmovilizaron en medio de una cuestionada negociación de paz con el Gobierno del ex presidente Alvaro Uribe.

Las bandas también aprovecharon la desarticulación de los carteles de Medellín, Cali y el Norte del Valle, en operaciones conjuntas de las autoridades de Colombia y Estados Unidos.

Aquellas organizaciones colombianas envían toneladas de cocaína mensualmente a América Central y México, donde gran parte de la droga es comprada por los cárteles mexicanos que luego la despachan a Estados Unidos.

Colombia es considerado como el primer productor mundial de cocaína con alrededor de 279 toneladas métricas anuales en el 2010, de acuerdo con Naciones Unidas.

Pese a los avances en la lucha contra el narcotráfico y al apoyo de Estados Unidos, la actividad sigue siendo un lucrativo negocio en Colombia que mueve millones de dólares y de la que se financia la guerrilla izquierdista, levantada en armas contra el Estado en un conflicto que cobra miles de vidas.

Desde 2000, Colombia ha recibido más de 6.000 millones de dólares en ayuda estadounidense para su lucha contra las guerrillas izquierdistas y los narcotraficantes.

De acuerdo a la Policía Nacional, en la actualidad existen en Colombia siete bandas criminales emergentes dedicadas al narcotráfico con unos 4.100 combatientes.

El Gobierno sostiene que a diferencia de los paramilitares, que tenían una motivación política e ideológica en la lucha contra la guerrilla, los nuevos grupos sólo están dedicados a actividades de narcotráfico.