San José. El presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, llamó este domingo a los costarricenses a que "expresen la opinión ciudadana" en las urnas, que abrieron desde las 06:00 hora local (12:00 GMT) para que los ciudadanos elijan al nuevo mandatario, dos vicepresidentes y 57 miembros de la Asamblea Legislativa.

Solís hizo estas declaraciones tras emitir su voto a las 07:30 hora local (13:30 GMT) en el Colegio México del Barrio Aranjuez, ubicado en el corazón de la ciudad de San José (capital).  

El mandatario llamó a los costarricenses a que "salgan a votar" y a que "ejerzan ese derecho democrático", que aunque "no es el único, (...) es muy importante para que nuestra vida cívica continúe vibrante y potente".

"Todavía hay muchas horas por delante, pero es justo que vengan lo antes posible para que no se nos quede ese voto en la casa. Hay que expresar la opinión ciudadana, cualquiera que ella sea", señaló Solís.

Sobre su experiencia como presidente, apuntó que el ambiente le resulta "muy distinto" ahora sin presiones de ser candidato, en un contexto en el que más bien ahora los costarricenses podrán elegir "un gobierno mejor" que el suyo.

El mandatario llamó a los costarricenses a que "salgan a votar" y a que "ejerzan ese derecho democrático", que aunque "no es el único, (...) es muy importante para que nuestra vida cívica continúe vibrante y potente".

"Hoy como presidente vengo casi al final de mi mandato a hacer el mismo ejercicio cívico que hace cuatro años, y quiero decirles que es necesario que la democracia se renueve, que se vista de un nuevo traje, más brillante, más lúcido, más fuerte", señaló.

Y agregó: "Hay que salir a votar para elegir a un presidente mejor que yo, con un gobierno mejor que el mío, para eso es necesario que salgamos a votar".

Señaló que el proceso electoral "es una fiesta", por lo que "tenemos que sentirnos muy contentos", pues "estamos con esta posibilidad que no todos los países disfrutan".

En cuanto al gobierno que le sucederá, indicó que le deja un contexto "mejor de lo que recibió", pero con el reto de realizar una reestructuración económica.  

"Como lo he venido diciendo en los últimos tres años y medio, sin parar y en todas partes, el déficit fiscal y la combinación de éste con la deuda presionan cada vez más fuerte al país", comentó.

"Es un problema que viene de hace muchos años. La pobreza se está abatiendo gracias a los programas que el gobierno ha puesto en funcionamiento, pero sin duda, la agenda económica es lo que debemos seguir atendiendo", agregó.

Costa Rica cerró 2017 con un déficit fiscal de 6,2% del Producto Interno Bruto (PIB) y una deuda pública que ronda el 50% de la producción.

Estas cifras preocupan al Estado centroamericano, que urge de reformas, pues los egresos crecen a un ritmo mucho más elevado que los ingresos.

El mandatario y su gabinete intentaron resolver la situación con distintos proyectos de ley presentados en el Congreso; sin embargo, fueron pocos los avances que logró para recaudar nuevos recursos, aunque avanzó en la optimización de los cobros ya existentes.

Ante estas complicaciones, el foco de la administración se mantuvo especialmente en campos como la estabilización de las finanzas y el combate contra la pobreza, que se redujo en 2,4 puntos porcentuales desde 2014, a un 20% en la actualidad.

El gobierno ha remitido la reducción estadísticamente significativa, a programas como "Puente al Desarrollo", con que también ha logrado reducir en 1 punto porcentual la pobreza extrema a un 5,7%, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

Guillermo Solís asumió la presidencia de Costa Rica en 2014, tras vencer en primera y segunda ronda como candidato del Partido Acción Ciudadana (PAC), que llegó al poder por primera vez en su historia de las manos del que será mandatario hasta mayo próximo.