La Habana.- El presidente Cuba, Miguel Díaz-Canel, prendió la luz roja contra la corrupción en el país y llamó a su gabinete a corregir las fallas en los sistemas de control que afectan a la anémica economía local, informó el jueves la prensa estatal.

En un reporte del diario Granma sobre una reunión del Consejo de Ministros, celebrada el martes, el mandatario consideró que los hechos de corrupción deben tratarse con todo rigor, aunque no mencionó casos particulares ni cifras en cuanto a los daños causados.

"No podemos convivir con ese fenómeno (corrupción), porque es expresión de deterioro de valores, de tolerancia e impunidad", dijo Díaz-Canel, citado en Granma, diario del gobernante Partido Comunista.

Y repitió declaraciones del jefe del Partido Comunista, el exmandatario Raúl Castro y su antecesor, quien describió a la corrupción como "el enemigo principal de la Revolución".

El gobierno comunista ha admitido errores en un plan de reformas de mercado, que se ha desacelerado, pero prometió continuar su modelo económico de estilo soviético. Cuba dijo en diciembre que prevé una leve aceleración del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) a un 2% para 2018, desde un 1,6% el año pasado.

Cuba ha acusado a Estados Unidos de golpear su economía con un embargo comercial de más de medio siglo. Ambos países avanzaban en un acercamiento que fue frenado por el presidente Donald Trump.

En la primera reunión con el gabinete en abril, Díaz-Canel admitió la apertura de procesos penales a los responsables de irregularidades detectadas en varias operaciones de comercio exterior que han causado "afectaciones económicas al país".

Por su parte, la Contralora General de Cuba, Gladys Bejerano, dijo que el problema de la corrupción "radica en las fallas de la conducta de las personas (directivos, ejecutivos y funcionarios) y en las fisuras de los sistemas de control", según el reporte del Granma.

Cuba enfrenta actualmente una elevada cifra de pérdidas por las intensas lluvias asociadas a la tormenta Alberto que causaron cuatro muertos, considerables derrumbes en viviendas e inundaciones por el vertimiento de ríos y canales.