Quito. El presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, abogó por una pronta y positiva solución al caso del fundador de WikiLeaks, el australiano Julian Assange, asilado desde 2012 en la embajada de Ecuador en Londres.

"Lastimosamente las cosas no siempre resultan como (la) cancillería ha planificado y en este momento el problema sigue latente", dijo el mandatario en entrevista televisiva.

"Cancillería está optando por otra forma de hacer las cosas. Este momento se va a solicitar la mediación de gente importante. No le doy el nombre este momento (...) y esperamos ya tener a corto plazo un resultado positivo de este tema, que realmente nos causa más de una molestia", apuntó.

El mandatario hizo estas declaraciones en el contexto de la negativa de Reino Unido, que el pasado 11 de enero rechazó una petición realizada en diciembre por la cancillería de Ecuador para que se conceda a Assange el estatus diplomático.

Reino Unido respondió entonces que "no accedió a esa solicitud, ni mantiene negociaciones con Ecuador sobre este asunto", y que la única manera de resolver el problema, es "que Assange salga de la embajada (ecuatoriana) para responder ante la justicia".

Moreno comentó que ha estado "permanentemente reclamando al señor Julian Assange que debe ajustarse a las normas de un asilo".

La concesión del estatus diplomático a Assange le hubiera permitido gozar de las inmunidades previstas en la Convención de Viena sobre Agentes Diplomáticos, según expertos, luego de que el gobierno ecuatoriano le concedió la naturalización el pasado 12 de diciembre.

"Hasta hace poco teníamos un problema internacional sobre el cual comprometíamos al mundo entero para que nos ayude a resolverlo. Ahora tenemos un problema cien por ciento ecuatoriano, porque el señor (Assange) ahora es ecuatoriano", indicó el presidente Moreno.

El mandatario sostuvo que este "es un problema que heredamos", y que con el objetivo de encontrar una forma de solucionar el caso, dejó en libertad a la canciller María Fernanda Espinosa para tomar la opción que mejor considerara, "y tomó esta opción (la naturalización)".

"Nos ha dado todas las explicaciones, inclusive de los requisitos para poder obtener la nacionalidad, que los cumplía el señor Assange, y de la posibilidad de que con un rango diplomático a lo mejor se le permitiese salir y que definitivamente nos libremos del problema. Hubiera sido un buen resultado de esto", expuso.

La naturalización la solicitó Assange al gobierno ecuatoriano el 16 de septiembre de 2017.

El país sudamericano concedió ese beneficio fundamentado en la Constitución y en convenios internacionales ratificados, que obligan a Ecuador a respetar los derechos humanos de las personas bajo protección internacional, según la cancillería.

Moreno comentó que ha estado "permanentemente reclamando al señor Julian Assange que debe ajustarse a las normas de un asilo".

"Él (Assange) firmó, en el último mes, un acuerdo de que no va a volver a intervenir en la política ecuatoriana, ni en la política de los otros países", señaló.

Julian Assange se refugió en la embajada de Ecuador en Londres para evitar ser extraditado a Suecia y ser interrogado por supuestos delitos sexuales cometidos en 2010, que él niega.

En mayo pasado, la Fiscalía de Suecia archivó una causa pendiente por presunta violación en su contra, lo que puso fin a una larga batalla judicial de Assange.

Esa decisión supone el levantamiento de la orden de arresto internacional que pesa contra Assange, lo que debería permitirle abandonar la embajada ecuatoriana.

Reino Unido, sin embargo, se niega a concederle un salvoconducto para que pueda viajar a Ecuador a gozar del asilo.