El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, abogó porque Reino Unido y Suecia den una solución al caso del fundador de Wikileaks, el australiano Julian Assange, asilado desde hace siete meses en la embajada del país sudamericano en Londres.

"Ecuador ha hecho lo que tenía que hacer, Julian Assange se seguirá garantizando sus derechos. Ya la solución está en manos de Reino Unido, de Suecia y de la Unión Europea en general", dijo el mandatario en una entrevista televisiva en la que lamentó la situación de Assange.

"De quién es la responsabilidad", preguntó el gobernante al tiempo que defendió el asilo concedido por su país al australiano en agosto pasado.

"Nosotros de acuerdo al derecho internacional le hemos dado el asilo, está bajo la protección del Estado ecuatoriano, pero así es la prepotencia de algunos países", sostuvo Correa en alusión a Reino Unido y Suecia.

"Imagínense si nosotros hiciéramos eso, imagínense!", dijo el gobernante de izquierda.

Asimismo, aseguró que si triunfa en las elecciones presidenciales que se celebrarán el próximo 17 de febrero en su país, mantendrá el asilo al australiano.

"Pero por supuesto, si las circunstancias no han cambiado cómo vamos a quitar el asilo", apuntó.

En varias ocasiones, Correa ha reiterado su posición de defensa del asilo por considerar que tenía fundamentos para otorgarle ese recurso, y porque "no se garantizó su no extradición a un tercer país".

"El problema es que no hay la garantía de que si sale de la embajada y va a Suecia que no se le extradite a un tercer país, y ahí sí, se estaría poniendo en riesgo la vida o la libertad de por vida del señor Julian Assange", dijo el jefe de Estado.

El australiano está confinado desde el 19 de junio pasado en la embajada ecuatoriana en Londres, la cual, no ha podido abandonar para gozar del asilo diplomático concedido por Quito debido a que Reino Unido se niega a entregarle un salvoconducto.

Gran Bretaña rechaza el asilo otorgado por Ecuador, pues se mantiene en que no cejará en su obligación de extraditarlo a Suecia donde es reclamado por la Justicia para ser interrogado por presuntas agresiones sexuales a dos mujeres, acusaciones que él niega.

Assange, teme que éste sea un pretexto para luego ser extraditado a Estados Unidos, donde podría ser juzgado por "espionaje" y eventualmente condenado a pena de muerte, tras la difusión en 2010 de miles de cables confidenciales diplomáticos en su portal Wikileaks.