Quito. El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, advirtió hoy que está en marcha una "conspiración" de grupos opositores en su país, tras violentas protestas registradas la víspera en Quito que dejaron heridos a un ex ministro y a varios policías.

"Es claro que hay una conspiración en marcha. La violencia de los de siempre es inaudita. ¡El pasado, no volverá! ¡Somos más! Por eso no quieren el 2017" (cuando se celebrarán nuevas elecciones presidenciales), escribió Correa en su cuenta de Twitter.

"Ya aparecieron los de siempre. Eso es bueno, para que todos sepan a qué no enfrentamos. Las dinastías y los politiqueros del pasado", agregó.

El mandatario se encuentra en Bruselas participando en la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), de la que ejerce la presidencia pro témpore, y la Unión Europea (UE).

Los incidentes ocurrieron la noche del miércoles en la avenida de Los Shyris, al norte de la capital ecuatoriana, donde por tercer día consecutivo, coincidieron dos masivas manifestaciones, una a favor del gobierno, y otra, en rechazo a las políticas gubernamentales.

"Esto no es Venezuela", "Fuera Correa", "No más impuestos", gritaban, al tiempo que simpatizantes de la marcha oficialistas respondían con arengas en defensa de Correa y de la "Revolución Ciudadana", como se llama al proyecto político del gobierno.

La marcha de la oposición, convocada por las redes sociales y en la que figuraron políticos críticos de Correa, pedía la salida del gobernante por el impulso de dos leyes que han generado descontento en estos colectivos, empresarios y sectores pudientes.

La primera es un la ley que incluye el denominado impuesto a la plusvalía, y la segunda, es la Ley para la Redistribución de la Riqueza, también llamada como Ley de Herencias.

Esta última iniciativa, es la que particularmente ha generado un clima de tensión, ya que busca gravar con una tarifa mayor a la actual al patrimonio recibido por herencias, donaciones u otro de tipo gratuito.

El presidente Correa, sostiene que la ley no afectará a los pobres ni a la clase media, sino busca democratizar la propiedad y acabar con la estructura familiar de las empresas.

En este país, el 80% de las empresas son familiares, según estimaciones oficiales.

La marcha opositora subió de tono y derivó en agresiones a policías y roces con los simpatizantes del gobierno, con botellas y otros objetos, según la Policía.

El ex ministro de Cultura y ex legislador, Paco Velasco, figuró entre los heridos, de acuerdo con imágenes mostradas por el ministerio del Interior y medios televisivos.

Velasco dijo a la prensa que esto no es una simple protesta por los proyectos de ley, sino que buscan generar "un clima de violencia" para desgastar al gobierno.

Un piquete de policías intentó separar las dos manifestaciones, pero la acción derivó en provocaciones de violencia de los descontentos, que agitaban banderas negras y gritaban consignas contra el gobierno.

"Esto no es Venezuela", "Fuera Correa", "No más impuestos", gritaban, al tiempo que simpatizantes de la marcha oficialistas respondían con arengas en defensa de Correa y de la "Revolución Ciudadana", como se llama al proyecto político del gobierno.

"Respaldamos la democracia contra los golpistas", dijo el legislador oficialista, Pedro de la Cruz.

En su cuenta de Twitter, Correa, agradeció a sus seguidores y ministros "por el inmenso apoyo mostrado" en la manifestación oficialista.

"¡Defenderemos lo logrado!" ¡Ánimo compañeros queridos!", señaló el gobernante, quien está en el poder desde 2007.

Correa, ha advertido en los últimos meses que sectores de derecha con la complicidad de ciertos medios de comunicación buscan desgastar a su gobierno con estrategias que incluyen marchas permanentes y "calentamiento de las calles".