Quito. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, podría iniciar el proceso denominado “Muerte Cruzada”, que es un derecho constitucional que le permite disolver el Congreso y llamar a elecciones generales anticipadas.

Según informó Ecuavisa citando fuentes gubernamentales, el mandatario habría tomado la decisión debido a que varios legisladores del bloque oficialistas no han respaldados sus propuestas de vetos a leyes que considera claves para su proyecto político.

El jefe de Estado estaría molesto después de los problemas que debió enfrentar para la aprobación de las leyes de Aguas y Comunicación.

Asimismo, le enojó las trabas que encontró el gobierno en las iniciativas sobre educación y servicio público.

De acuerdo a la Constitución ecuatoriana, si se resuelve la disolución del Congreso, “en un plazo máximo de siete días después de la publicación del decreto de disolución, el Consejo Nacional Electoral convocará para una misma fecha a elecciones legislativas y presidenciales para el resto de los respectivos períodos”.

"La muerte cruzada es un escenario que nadie quisiera, pero es una posibilidad cuando no hay condiciones para ir impulsando el proceso de cambio", dijo la ministra de Política, Doria Solís.

Para emitir el decreto, Correa debe contar con una aprobación previa de la Corte Constitucional, otra función del Estado que vela la vigencia de la Constitución.

Solís agregó que la decisión final dependerá de una reunión convocada por la Asamblea Nacional para reconsiderar una votación sobre unas reformas legales para reducir el tamaño del aparato público.

"Estamos evaluando. No se ha tomado una decisión todavía (...) La bancada nuestra tiene la obligación de ser coherente con el proyecto, así no se puede hacer política y más en un proyecto de cambio", agregó la funcionaria tras mantener una reunión con el mandatario, funcionarios del Gobierno y asambleístas.

(Con información de Reuters)