El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, congeló este sábado por dos años los salarios de los más altos cargos del Gobierno, incluido el de él.

En su habitual informe sabatino, Correa firmó un "decreto ejecutivo" mediante el cual mantiene sin variación las remuneraciones mensuales, medida que busca reducir el gasto corriente del Ejecutivo, para hacer más eficiente el manejo del presupuesto del Estado.

"Vamos a predicar con el ejemplo", dijo el mandatario izquierdista y recordó que "Ecuador tiene los mejores salarios de la región andina", lo que atrae a la mano de obra de países vecinos como Colombia y Perú.

"¡Qué buen regalo de cumpleaños!", bromeó Correa que este sábado celebró sus cincuenta años de edad.

Tras insistir a sus colaboradores y compatriotas en que debe haber eficiencia en el manejo de las finanzas públicas, el mandatario insistió en que "los primeros que nos vamos a congelar los salarios somos los altos funcionarios del Gobierno central".

Recordó que cuando llegó a la presidencia, en enero de 2007, el salario del mandatario era de US$8.000 y que entonces decidió reducirlo a la mitad o a un cálculo de 25 veces el salario mínimo vital, tope para la remuneración de cualquier autoridad del Gobierno, según explicó.

La medida afectará al presidente, al vicepresidente, a los ministros y a todos los funcionarios del nivel jerárquico superior del Gobierno entre los años 2013 y 2014, añadió Correa.