El presidente de Ecuador, Rafael Correa, advirtió este sábado a los ciudadanos respecto a una campaña de rumores y guerra psicológica que distorsiona las intenciones de varios programas gubernamentales y que estaría auspiciada por la derecha y “la izquierda tirapiedra”, ante la falta de apoyo.

“Todo esto es preparado, hay mucho dinero, no tienen apoyo; la derecha no tiene apoyo, la izquierda tirapiedra tampoco, pagan a la gente. Si ustedes escuchan en bus una conversación en voz alta ‘que nos están grabando’, nos están espiando con estas camaras’, no es casualidad, es gente pagada para sembrar esos rumores”, alertó el mandatario durante su informe semanal.

“Sepan a lo que estamos enfrentando, esta es la restauración conservadora que les advertí que estaba en marcha, y aquí están las pruebas”, añadió Correa quien explicó que los rumores salen de grupos focales, “lo que escucha la gente y lo que cree cierta gente, lastimosamente”.

Uno de los programas que ha sufrido distorsiones es el que busca reemplazar 3,5 millones de cocinas de gas por cocinas eléctricas de inducción de alta eficiencia hasta el 2018, que permitirá bajar el subsidio al gas, que actualmente bordea alrededor de US$700 millones anuales.

Una de las mentiras es que va a subir la planilla de electricidad y de los almuerzos que expenden los comedores populares, lo cual fue desmentido por el mandatario pues señaló que el subsidio continuará para establecimientos de la economía popular y solidaria. Además, precisó que la energía que consumirá la cocina de inducción será asumida por el Estado hasta 80 kWh por mes.

Otra distorsión, dijo el presidente, se registra en la provincia de Chimborazo (sierra central) donde se dice que las cámaras instaladas en los vehículos –del programa Taxi Seguro- es para grabar, supuestamente, las conversaciones en contra del gobierno para tomar represalias, lo cual también fue desvirtuado por el jefe de Estado.

“Esto está organizado, en redes, en brigadas para sembrar estos murmullos, estos rumores, no crean que es coincidencia que alguien en el bus uno está conversando con otro en voz alta para que todos lo escuchen. Es estrategia pagada para sembrar dudas”, aseguró.