Guayaquil. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, negó que haya invitado al creador de la página WikiLeaks a su país y lo cuestionó por publicar mensajes confidenciales de Washington que han causado agitación mundial

Correa desautorizó una declaración de su vicecanciller, Kintto Lucas, en la que señaló que el gobierno estaba dispuesto a conceder un permiso de residencia al fundador de Wikileaks, Julian Assange, de acuerdo a El Comercio de Ecuador.

Correa hizo la declaración horas después que la cancillería ecuatoriana dijo que invitará a Julian Assange para que hable sobre los mensajes de Estados Unidos en la nación y que podría tramitarle una residencia, si así se lo pide.

"No se le hizo ninguna oferta oficial", aclaró Correa a periodistas en Guayaquil al ser consultados sobre la invitación que le extendiera el país andino.

WikiLeaks, que publica secretos estatales y corporativos, consiguió más de 250.000 documentos y los entregó a varios medios que publicaron noticias develando comunicaciones internas de la diplomacia estadounidense, incluyendo directas y embarazosas descripciones de líderes mundiales.

Ruptura de leyes. Correa señaló además que la página había roto leyes de Estados Unidos al publicar la información confidencial, aunque también cuestionó a Washington por "espiar" a los países.

"Nosotros jamás vamos a apoyar el rompimiento de las leyes de un país, así este país haya actuado equivocadamente", dijo Correa.

"Pese a que Estados Unidos cometió un grave error, ha destrozado la confianza de sus países aliados (...) con estos espionajes, con estas clases de mensajes; creo que también se ha cometido un error al romper las leyes de Estados Unidos y filtrar esa información", agregó.

En la documentación divulgada por la página web, existirían unos 1.600 cables de la embajada de Estados Unidos en Quito, que todavía no han salido a la luz, según medios locales.

Correa pidió a la agencia de inteligencia del país que sistematice los mensajes difundidos por el sitio web para ver "qué temas (de Ecuador) y qué cosas se quisieron manipular, qué daño se quiso hacer, si es que hubo intención", agregó el presidente.

Formación de investigación. Ecuador forma parte del bloque de gobiernos de izquierda de Latinoamérica, que incluye a Venezuela y Bolivia, que han sido duros críticos de la política de Estados Unidos hacia la región.

La cancillería dijo en un comunicado oficial que Assange, al que calificó "de periodista" podría dictar conferencias en el país y pueda "formar a la vez investigadores", en una muestra del elogio a su trabajo como investigador.

Al Ecuador le preocupa además de la información sobre Quito, detalles sobre el golpe de Estado que se produjo en Honduras el año pasado.

"Todo Estado tiene información confidencial, que no necesariamente tiene que ir en el sentido de espiar a otros países, pero si más tarde esto se permite que suceda sin ninguna sanción, pueden salir cuestiones muy graves para la seguridad del Estado", dijo el mandatario.

El Gobierno de Estados Unidos dijo este lunes 29 de noviembre que lamentaba profundamente la divulgación de cualquier información clasificada y que reforzará la seguridad para evitar fugas como las filtraciones registradas por la web WikiLeaks.

El Departamento de Justicia estadounidense está impulsando una investigación criminal sobre las filtraciones.