Quito. El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, destacó este miércoles la medida adoptada por el Tribunal de Ética del Colegio de Periodistas de Chile que expulsa de la asociación gremial al dueño del diario El Mercurio, Agustín Edwards Eastman, por faltas al código de ética que rige a la entidad.

"Algo está cambiando en nuestra América", afirmó el gobernante en su cuenta de Twitter en la que compartió un enlace de Radio-Diario UChile en la que se detalla la información de la medida adoptada la víspera.

"La prensa de América Latina es mala, muy mala. ¡Esto tiene que acabar!", escribió Correa en la red social.

La víspera, la presidenta del Colegio de Periodistas de Chile, Javiera Olivares, acogió una demanda que solicitaba la expulsión del dueño y ex director del diario El Mercurio, por incumplimiento del Código de Ética en dos hechos en los que el rotativo jugó un papel importante.

El primer caso se refiere a la participación del diario durante el gobierno de Salvador Allende, y el segundo, a una nota que responsabilizaba, sin fundamentos, a dos jóvenes de actos sediciosos durante la visita del papa Juan Pablo II a Chile.

El presidente ecuatoriano mantiene una postura crítica con cierta prensa latinoamericana, a la que tilda de "muy mala" porque considera que responde a intereses de las élites, y por tanto, no contribuyen con la verdadera democracia.

El presidente ecuatoriano mantiene una postura crítica con cierta prensa latinoamericana, a la que tilda de "muy mala" porque considera que responde a intereses de las élites, y por tanto, no contribuyen con la verdadera democracia.

En la Cumbre de las Américas, que se celebró el 10 y 11 de abril pasados en Panamá, Correa criticó el papel de la prensa en Latinoamérica.

"Creo que todos coincidimos que una buena prensa es vital para una buena democracia, pero también debemos coincidir en que una mala prensa es mortal para esa democracia y la prensa latinoamericana es mala, muy mala", señaló entonces.

Agregó que "cuando las élites latinoamericanas afirman que no existe libertad de prensa, es porque sus medios de comunicación ya no tienen impunidad para manipular la verdad o porque nos atrevemos a contestarles, a disputarles su hegemonía".

En ese sentido, dijo que aunque es un problema planetario, en Latinoamérica, dado los monopolios de medios, el problema es mucho más "grave".