Nueva York. Las naciones ricas están fracasando en compensar a Ecuador por no explotar las reservas de crudo de la selva de Yasuní, dijo este viernes el presidente Rafael Correa.

Ecuador lanzó su proyecto sobre Yasuní el año pasado para proteger el área, buscando donaciones por US$3.600 millones para el 2024 de países desarrollados y organizaciones para dejar un estimado de 846 millones de barriles de crudo bajo el suelo.

El país, miembro de la OPEP, se propuso recaudar US$100 millones para fines del 2011 para examinar el plan de conservación de la reserva natural del Amazonas, que los ecologistas han elogiado como un inteligente paso contra el calentamiento global.

En una visita a Nueva York, Correa instó a los países occidentales a ayudar a la nación sudamericana en la conservación de áreas naturales.

"La respuesta internacional a nuestro llamado ha sido pobre", dijo a estudiantes y académicos en Manhattan. "Estamos renunciando a una suma de dinero inmensa, la opción más lucrativa es extraer el combustible", añadió.

Hasta el viernes, Ecuador había recibido promesas por apenas encima de US$52 millones y el país analizará la viabilidad del proyecto en diciembre, dijo Correa a Reuters.

Pero funcionarios ecuatorianos dijeron que la visita ayudó a fomentar nuevas promesas de fondos que aumentarán el total.

En un país donde más de una en tres personas vive bajo la línea de pobreza, el gobierno tal vez no podría darse el lujo de sacrificar sus valiosas reservas naturales, dijo el mandatario.

"Si los pobres no reciben beneficios directos de la conservación, esta podría no ser sostenible", añadió.

Compensación por calentamiento global. El gobierno ecuatoriano dice que podría recaudar US$14.000 millones por el crudo concentrado en una parte de 200.000 hectáreas del área, que acumula aproximadamente un quinto de las reservas de crudo del país.

Al dejar el lugar sin explotar, Ecuador afirma que no se liberarán unos 400 millones de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera y un área de la selva con más especies de árboles que América del Norte estará mejor protegida.

Pero la crisis financiera ha mermado el entusiasmo por el proyecto.

Más tarde el viernes, un funcionario ecuatoriano dijo que Italia había indicado que aumentaría su donación en US$12 millones, desde los US$35 millones que había prometido.

La actriz estadounidense Bo Derek, embajadora de la buena voluntad del proyecto, dijo que habían más promesas de fondos "pero no pueden ser anunciadas hoy".

En Yasuní residen algunas de las tribus indígenas locales y algunos de sus representantes acompañaron a Correa.

El mandatario dijo que el principal objetivo del proyecto era asegurar la "compensación de los países que tienen una responsabilidad histórica por el calentamiento global".

"La idea es que el país reciba una compensación por no explotar algo a lo que tiene derecho", añadió.

Yasuní cubre un área de 982.000 hectáreas y en ella vive una gran variedad de aves, monos y otros animales salvajes como jaguares, grandes armadillos y delfines rosados.