Quito. El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, afirmó este viernes que no ve contrincantes en la derecha para las elecciones presidenciales de 2017, por lo que todavía evalúa postularse como candidato a la reelección para un nuevo período.

"Nos vemos realmente contrincantes y lo importante es garantizar el triunfo en 2017 para que continúe la revolución ciudadana" (su proyecto político), dijo el mandatario en una entrevista radiofónica en la ciudad costera de Guayaquil (suroeste).

Agregó que "en principio no (sería candidato), solamente, si ya se complica mucho las cosas", en el país.

Correa, en el poder desde 2007, aludió al clima de agitación que vive el país debido al descontento de sectores de la oposición que rechazan las políticas del gobierno y han realizado protestas desde el pasado 8 de junio.

Los manifestantes exigen rectificaciones a Correa, quien a su vez, rechaza las movilizaciones por considerar que buscan desestabilizar a su gobierno, aunque hoy reconoció que difícilmente podrán hacerlo por el alto apoyo popular del que goza.

"Como van las cosas gracias a Dios creo que no va a ser necesario que me presente a las elecciones", apuntó al señalar que sus opositores seguirán haciendo bulla hasta el 2017.

"Esa es su estrategia, no tienen la fuerza, no tienen el apoyo popular, no tienen la legalidad, legitimidad para desestabilizarnos, tal vez, podrán violencia, caos, (pero) no tienen capacidad el país lo rechazaría abrumadoramente", apuntó.

Ironizó que si mañana fueran las elecciones "les volvemos a ganar tres a uno, esa es la realidad".

El mandatario sostuvo que el ex banquero Guillermo Lasso, de derecha, quien perdió en las elecciones de 2013, "está tan derrumbado en las encuestas" por lo que a lo mejor no se presenta a los comicios de 2017.

Eso "sería lo peor que nos puede pasar porque es el candidato más fácil de derrotar", indicó Correa.

Asimismo, consideró que el político opositor Jaime Nebot, alcalde de Guayaquil, ciudad bastión de la oposición, tampoco se postularía porque no se va a arriesgar a terminar su carrera política "con un nuevo fracaso".

Correa también descartó una eventual postulación del alcalde de Quito, Mauricio Rodas, cuya gestión es criticada.

"Entonces, realmente no vemos contrincantes en la derecha", argumentó y remarcó que no tiene ningún interés en que se apruebe una enmienda constitucional propuesta por el oficialismo para la reelección indefinida para todos los cargos de voto popular, incluido, el de presidente.

La Corte Constitucional analiza actualmente la propuesta que podría abrir las puertas a la continuidad de Correa en el poder después de 2017.

"A mí me gusta servir, pero no la politiquería (...) a cualquier persona con dignidad la politiquería le fastidia. Yo si estoy cansado y si quisiera que venga alguien y tome la posta", apuntó.

Al mismo tiempo, denunció que las cuentas de Facebook de sus hijas fueron hackeadas para robarles fotos, adulterarlas y hacer memes en las redes sociales.

Correa llegó al poder en 2007 y dos años después fue reelegido en primera vuelta comicios anticipados tras la aprobación de la nueva Constitución de 2008.

El 17 de febrero de 2013 nuevamente fue reelegido con el 57,1 por ciento de los votos para un tercer periodo de cuatro años.

La Constitución ecuatoriana permite la reelección una sola vez, consecutiva o no, para todos los funcionarios escogidos en las urnas.