Quito. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, perdió a dos de sus asambleístas por discrepancias sobre el contenido de un referendo para reestructurar la justicia, lo que podría restar poder a la mayoría oficialista en el Legislativo.

El mandatario, con amplio apoyo popular, busca a través de un referendo cambiar el mecanismo de selección de los jueces, lo que desató fuertes críticas de la débil oposición, las cortes y de militantes de su movimiento político, argumentando que también quiere tener el control de la justicia.

La asambleísta Betty Amores, una de las fundadoras del oficialista Alianza País, anunció la víspera su desafiliación a la agrupación, criticando la propuesta oficial de someter una reforma constitucional a la votación popular.

César Gracia se sumó a la decisión de Amores y el miércoles anunció su retiro del movimiento. Otros asambleístas han criticado duramente la propuesta del mandatario, pero aún analizan su salida.

"Hoy el país está sumergido en una actitud gubernamental, que sin dejar de reconocer las políticas públicas (...), desconoce el orden jurídico constituido y con propuestas de referendo atropella la conciencia ciudadana y menosprecia la institucionalidad de la Asamblea", dijo Gracia en una misiva.

Con la separación de los dos asambleístas, el movimiento de Correa tendría 51 curules en el Legislativo, más cuatro por alianzas. Para aprobar leyes y reformas se requiere de una mayoría de 63 votos.

El gobierno calificó de "traidores" a sus ex seguidores y ha salido a defender el derecho del mandatario a convocar al referendo, que podría aplicarse en mayo de este año.

Correa además de reestructurar la justicia del país, busca que los ecuatorianos respalden en las urnas una prohibición para que los medios de comunicación y los bancos puedan realizar inversiones ajenas a su actividad y una regulación a los contenidos de la prensa, entre otros temas.

"El bloque de Alianza País está sólidamente unido, absolutamente convencido que la consulta popular planteada por el presidente es de democracia directa", dijo la ministra de la Política, Doris Soliz, a periodistas.

El presidente, quien dice impulsar una revolución socialista en la nación, en los últimos días ha denunciado un boicot de varios sectores para frenar el referendo.

"Todos los que se quieran ir es el momento, sabemos que toda revolución tiene traidores y a la hora de la verdad, cuando tenemos que jugárnosla entero, veremos quién es quién", dijo el presidente la noche del martes en la ciudad de Guayaquil.

Los sectores productivos y los indígenas han pedido al Gobierno suspender el referendo y buscar nuevos mecanismos para cambiar las cortes, en medio del clamor de la población por mayor seguridad.