El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, anunció un ambicioso plan para reparar a las víctimas de la guerra interna que asoló al país en las décadas de los `80 y los `90, al cumplirse este lunes 20 años de los Acuerdos de Paz que pusieron fin a ese conflicto.

En un discurso que debió interrumpir un par de veces por la emoción, el mandatario volvió a pedir perdón en nombre del Estado por las violaciones de derechos humanos y reveló que resolvió ordenar a las fuerzas armadas “la revisión de su interpretación” del informe de la Comisión de la Verdad sobre el conflicto armado.

El gobernante dio el discurso -que fue televisado en directo por el canal Telesur- en El Mozote, a unos 200 kilómetros al noreste de San Salvador, donde en diciembre de 1981 tropas militares perpetraron una masacre que provocó cerca de 1.000 muertos y otros abusos graves.

“Reconozco que los días 10, 11, 12 y 13 de diciembre de 1981, tropas del Batallón de Infantería Atlacatl asesinaron a cerca de un millar de personas; aquí se torturó a niños y niñas, sufrieron abusos sexuales”, dijo el presidente.

“Por esta masacre, por las aberrantes violaciones de derechos humanos y por los abusos perpetrados, en nombre del Estado salvadoreño, como presidente de la república y comandante general de las fuerzas armadas, pido perdón a las familias de las víctimas”, añadió.

Funes ya había pedido, hace dos años, disculpas en nombre del Estado por las violaciones de derechos humanos ocurridas en aquel período.

Hoy subrayó que en el caso de El Mozote hubo “responsabilidades específicas”, mencionó al teniente coronel Domingo Monterrosa, entonces comandante del Batallón, y afirmó: “Como comandante de las fuerzas armadas, he resuelto instruir a la institución la revisión de su interpretación de la historia”.

Por otra parte, el mandatario anunció un conjunto de medidas destinadas a reparar moral y económicamente a las víctimas y sus familiares.

Dijo que en los próximos días se lanzará el programa nacional para víctimas de graves violaciones de derechos humanos en el marco del conflicto armado, lo que incluirá la creación de una secretaría ejecutiva, de la que dependerá una comisión que formulará políticas y se encargará de la implementación.

También se realizará un censo para conocer el número exacto de víctimas de la masacre de El Mozote, así como para determinar las necesidades más urgentes de las comunidades de la zona.

Funes aseguró que el gobierno ya inició gestiones para declarar bien estructural al lugar donde fue cometida la matanza, como una forma de reivindicación y valorización del suelo de ese caserío.

Asimismo, anunció que el mes próximo se instalará allí un equipo comunitario de salud para prestar servicios de atención psicológica, control infantil y de embarazo, y entrega de medicamentos.

Señaló además otras medidas destinadas a apoyar al sector productivo de la zona, entre las que mencionó obras para mejorar la infraestructura vial y el acceso al agua potable.

En otro tramo de su mensaje, Funes llamó a los dirigentes y partidos políticos a no exaltar nombres de personas que pudieron estar vinculadas con violaciones de derechos humanos.

El mandatario sostuvo que la mejor manera de conmemorar este aniversario es avanzando en el reconocimiento de la verdad y haciendo valer la justicia. “No habrá paz mientras no haya justicia, justicia que promueva la verdad, y se otorgue resarcimiento”, subrayó.

El 16 de enero de 1992, representantes del gobierno de El Salvador y del grupo guerrillero Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN) firmaron en Chapultepec, México, los acuerdos que pusieron fin al conflicto armado que duró 12 años y provocó unos 70.000 muertos y 8.000 desaparecidos.

En 2009, el FMLN llegó por primera vez al gobierno al ganar las elecciones presidenciales con la fórmula que encabezó Funes -periodista sin antecedentes guerrilleros- como candidato extrapartidario.