En un encendido discurso, el presidente de El Salvador, Carlos Mauricio Funes Cartagena, defendió las credenciales democráticas de su gobierno y la independencia que ha tenido frente al FMNL, el partido de izquierda cuyo apoyo fue vital para llevarlo al poder en la elección de marzo de 2009, tras derrocar al candidato del partido ARENA, organización que estaba en el poder desde 1989.

Funes explicó que pese a las credenciales revolucionarias del partido que lo llevó al poder, El Salvador no es un país que camine hacia el modelo de “Socialismo del Siglo XXI” al estilo del venezolano Hugo Chávez, tal como muchos temían. De hecho, Funes aprovechó la ocasión para dar su opinión sobre el afán reeleccionista de su colega venezolano.

“Colombia y Venezuela son dos experiencias de mandatarios que se reeligen, que cambiaron las reglas para ello, que modificaron la constitución para permitir la reelección sin límites”, dijo Funes durante la Conferencia de las Américas que se realiza este martes en la ciudad de Miami. “El presidente Uribe dio un paso al costado como se suele decir y dejó que la alternancia se abriera paso para fortalecer el proceso democrático en el país. Sería sano para los venezolanos que el presidente Chávez hiciera también lo suyo, no tengo dudas”. 

Funes también criticó a las medidas que tomaron los países centroamericanos reunidos en el SICA (Sistema de Integración de Centroamérica) tras el golpe de estado en Honduras, pues pese a que había que proteger la democracia, tomaron “medidas desordenadas y mal pensadas”, tal como describió. “Tomamos las medidas y sanciones más fuertes de manera inmediata, quemamos nuestros mejores cartuchos rápidamente los cuales no inmutaron a los golpistas”, dijo Funes.

Funes, quien dijo que ningún gobierno de El Salvador, puede cometer la irresponsabilidad de alejarse de Estados Unidos pues los intereses que tiene con ese país conde viven más de dos millones de salvadoreños, también señalo que el problema del narcotráfico es un tema global y que no se puede dejar solo a México y a Centroamérica en la lucha contra las bandas de narcotraficantes.