La noche de este viernes el presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, anunció que dará marcha atrás al acuerdo publicado el pasado 2 de enero en el cual el Gobierno desconoce los fallos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos basados en hechos ocurridos antes de 1987.

El mandatario dijo a periodistas que derogó el acuerdo 370-2012, el cual restringe la competencia de la CIDH, adscrita a la Organización de los Estados Americanos (OEA), para fallos o sentencias antes de 1987, las cuales estén vinculadas a violaciones de derechos humanos y genocidio.

"No queremos dar la más mínima señal de que queremos retroceder en el tema de derechos humanos", afirmó el gobernante luego de un rechazo generalizado de organizaciones pro derechos humanos, analistas, tanques de pensamiento y medios de comunicación.

Pérez se reunió este día con los activistas, quienes le solicitaron retractarse de esa decisión y no retroceder en el avance que el país ha logrado en materia de Derechos Humanos, a lo cual accedió y anunció que el acuerdo que invalida la Ley anterior, será publicado en el Diario de Centro América (gaceta oficial) el próximo lunes.

La tarde de este viernes el movimiento Sindical, Indígena y Campesino Guatemalteco interpuso un recurso de inconstitucionalidad ante el máximo tribunal de justicia del país centroamericano, para tratar de dejar sin vigencia el Acuerdo Gubernativo y que se mantenga el reconocimiento a los fallos, sin importar el año.

Guatemala reconoce a la CIDH desde 1987 y ha resarcido a 468 víctimas con cerca de US$20 millones.