Puerto Príncipe. El presidente de Haití, Michel Martelly, nominó a un experto en desarrollo de las como su primer ministro, en su tercer intento de instalar un nuevo jefe de gobierno en la nación caribeña devastada por el terremoto del año pasado.

La designación de Garry Conille, un doctor en medicina de 45 años que fue colaborador del ex presidente estadounidense Bill Clinton en su rol como enviado especial de la ONU a Haití, se produjo después de que los legisladores rechazaron las dos primeras propuestas de Martelly en junio y agosto.

Los vetos bloquearon la formación de un nuevo gobierno cuatro meses después de que el presidente, una ex estrella del pop, asumiera con la promesa pública de revertir la historia de la nación más pobre del hemisferio occidental.

Haití, que se ha ganado la reputación de "caso perdido" luego de décadas de dictadura, corrupción e inestabilidad, tiene por delante una compleja tarea de reconstrucción luego del catastrófico terremoto del año pasado y una persistente epidemia de cólera.

"Ahora es oficial. Garry Conille es el nuevo primer ministro designado. La carta fue enviada al Parlamento", dijo Jean Renel Sanon, secretario general del palacio presidencial, a Reuters.

La nominación debe ser aprobada por ambas cámaras del Parlamento, que están dominadas por senadores y diputados cuyos partidos presentaron candidatos rivales a Martelly en una turbulenta elección presidencial, que el mandatario finalmente ganó en el balotaje de marzo.

El rechazo de las dos elecciones previas de Martelly -el economista y empresario Daniel Rouzier y el abogado y ex ministro de Justicia Bernard Gousse- despertó preocupación entre los diplomáticos y donantes, que creen que Haití necesita desesperadamente un gobierno estable para recuperarse del sismo.

Martelly ya ha discutido la designación de Conille con grupos de legisladores. Pero algunos miembros del Parlamento pusieron en duda que esté calificado para el puesto debido a que ha pasado años fuera del país trabajando para la ONU.

Hasta su nominación, Conille se desempeñaba como coordinador residente del Programa de Desarrollo de Naciones Unidas en Níger.

La Constitución Haitiana exige que el candidato a primer ministro haya pasado cinco años consecutivos viviendo en el país antes de asumir el puesto.

Pero algunos legisladores dijeron que el tema de la residencia no debería ser un impedimento.

"Hay tratados internacionales firmados por Haití que permiten a los funcionarios que trabajan para la ONU mantener su residencia en sus países de origen, y eso no debería ser un problema para el señor Conille", opinó Tholbert Alexis, que lidera el grupo mayoritario en la cámara baja de diputados.