El presidente de México, Felipe Calderón, llamó este viernes a todos los países iberoamericanos a cerrar filas para trabajar en conjunto, durante la cena que ofreció el rey de España a mandatarios que asisten a la Cumbre de Cádiz.

"El mundo vive tiempos difíciles y los países iberoamericanos debemos cerrar filas para trabajar conjuntamente", dijo Calderón durante el brindis, quien en 14 días deje el poder en manos del hoy presidente electo surgido de la oposición, Enrique Peña Nieto.

"Sólo con unidad de propósitos y accionies podremos proyectar con más fuerza la voz de la región en el escenario internacional", añadió el jefe de Estado mexicano saliente.

También expresó deseos de que España supere su crisis económica.

"Hoy estamos los jefes de Estado de Iberoamérica en circunstancias distintas, pero deseosos de que el gobierno español supere las dificultades", dijo Calderón, quien dijo sentirse orgulloso de ser de "un México que ha enfrentado y superado la adversidad".

El presidente también expresó que la consolidación de la Cumbre, cuya primera edición se realizó en la ciudad mexicana de Guadalajara en 1991, debe mucho al papel del rey Juan Carlos y el secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias.

La XX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno se celebra este viernes y sábado en la ciudad andaluza de Cádiz (sur) cuando en España y Portugal, dos miembros de esta comunidad regional, atraviesan agudas crisis económicas, con profundas repercusiones sociales, que han derivado en fuertes protestas populares.

Al foro asisten 15 jefes de Estado y de Gobierno, de 22 convocados, aunque hay representantes de 21 naciones, excepto de Paraguay, que no envió delegación a raíz de la suspensión que sus socios del Mercado Común del Sur y de la Unión de Naciones Suramericanas le impusieron tras la destitución de Fernando Lugo como presidente.

Tras la inauguración esta tarde en el Gran Teatro Falla de Cádiz, el rey Juan Carlos ofreció una cena a los jefes de Estado y de Gobierno asistentes, entre ellos Felipe Calderón, el colombiano Juan Manuel Santos, el ecuatoriano Rafael Correa, la brasileña Dilma Rousseff, el hondureño Porfirio Lobo y el salvadoreño Mauricio Funes.

Ante esa audiencia, Calderón instó a los países de Iberoamérica a cerrar filas, tras sostener que "sólo a través de una estrategia conjunta podremos superar los retos y aprovechar las oportunidades que presenta el siglo XXI".

El rey deseó a Calderón "la mejor ventura personal y mucho éxito en esta nueva etapa que ahora va a comenzar", en alusión a que entrega el poder este 1 de diciembre, después de seis años, a Enrique Peña Nieto, con quien el Partido Revolucionario Institucional (PRI) vuelve a la presidencia mexicana tras 12 años de oposición.

Por la mañana, Calderón había sostenido encuentros con el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, y con el rey Juan Carlos, a quien agradeció su voluntad de fortalecer los vínculos entre España y México, en los pasados seis años.

También por la mañana, a su llegada a Cádiz, Calderón expresó a España y Portugal la solidaridad del pueblo y gobierno de México, "así como la firme disposición para respaldar las medidas que les permitan, en el contexto global, superar más rápidamente la adversidad de la actual crisis económica", según difundió la Presidencia.