Excelsior.com.mx. La próxima semana, La Habana, Cuba, será el escenario del encuentro oficial del presidente Felipe Calderón con su homólogo cubano, Raúl Castro. Un suceso largamente planeado.

Trascendió que el titular del Ejecutivo podría reunirse también con el ex presidente de la isla, Fidel Castro.

Después, el mandatario mexicano viajará a la capital de Haití, Puerto Príncipe, y posteriormente asistirá a la Cumbre de las Américas, en Cartagena de Indias, Colombia.

El objetivo de la visita a la capital caribeña será “profundizar el diálogo sobre los intercambios comerciales y de inversión entre los dos países”, de acuerdo con la Presidencia de la República.

Además, ambos mandatarios abordarán el tema de los derechos humanos.

El jefe del Ejecutivo informó al Senado de la República que buscará “dar continuidad al diálogo” bilateral en materia de intercambio comercial, inversión, asuntos políticos, migratorios e incluso de exploración de recursos petroleros compartidos.

Después de lo complicada que fue la relación México-Cuba durante el sexenio del presidente Vicente Fox y el distanciamiento tras el famoso “comes y te vas” (2002) con el que Fox pidió a Castro que se retirara de la Cumbre de Monterrey inmediatamente después de que se celebrara la comida de los mandatarios, Calderón arrancó su mandato anunciando su compromiso de recomponer la relación.

Pero el acercamiento ha sido muy paulatino. Casi un año después de que inició el sexenio, en noviembre de 2007, la secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, se reunió en Santiago de Chile con el vicepresidente de Cuba, Carlos Lage, a quien le transmitió un saludo del presidente mexicano a Fidel Castro.

Espinosa dijo que durante 11 meses del sexenio en curso, se había desarrollado un trabajo “continuo y discreto para normalizar las relaciones bilaterales”.

En febrero de 2008, el embajador de la isla en nuestro país, Manuel Aguilera de la Paz, dijo que no descartaba un encuentro de Calderón con Fidel Castro, quien en 2006 le había transferido la presidencia a su hermano Raúl a causa de un “estrés extremo”. Casi un año después, en enero de 2009, una delegación de legisladores mexicanos visitó la isla y se anunció que el presidente Calderón podría ir con ellos, aunque no se concretó.

Cabe recordar que en marzo de 2009, a causa de la Influenza A H1N1, Cuba prohibió el aterrizaje de cualquier vuelo que se enlazara con viajes a Estados Unidos, por ello la visita de Calderón a la isla fue cancelada.

En diciembre de ese año, Espinosa realizó una siguiente visita a ese país.

A principios de 2010, el embajador de Cuba en México, Manuel Aguilera de la Paz, declaró a los medios que las relaciones bilaterales “se habían normalizado” y que se esperaba una visita próxima del mandatario mexicano a la isla.

“El presidente Calderón será muy bienvenido en Cuba como he dicho siempre y depende de su agenda”, dijo.

En mayo de 2011 se celebró en Mérida, Yucatán, la Doceava Reunión Interparlamentaria México-Cuba, y ahí el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Ricardo Alarcón, declaró que se había superado la etapa turbulenta de la relación.

El Presidente inicia gira por Latinoamérica. Luego de acudir a Cuba, el presidente Felipe Calderón iniciará un recorrido por distintos puntos de Latinoamérica.

El próximo 13 de abril el presidente Calderón visitará Puerto Príncipe, Haití, a donde fue invitado por el presidente de esa nación, Michel Josep Martelly.

Posteriormente, los días 14 y 15 de este mes, el mandatario mexicano viajará a Cartagena de Indias, Colombia, para participar en la Sexta Cumbre de las Américas.

En el encuentro, que se celebra cada tres años, se buscará una estrategia común para superar los grandes desafíos de la región: la pobreza, la seguridad ciudadana, los desastres, así como el acceso a la tecnología.

De acuerdo a la OEA, “la cumbre ofrece a los países definir conjuntamente una agenda hemisférica al más alto nivel, aborda los desafíos urgentes e impulsa un cambio positivo”.

En Cartagena de Indias podrían confrontarse dos posturas en cuanto a la mejor forma de hacer frente al narcotráfico: por un lado la postura de Washington de mantener la confrontación armada contra el narco, así como el fortalecimiento de las instituciones, y por otro lado una visión encabezada por el presidente de Guatemala, Otto Pérez que propone una estrategia alternativa en torno a la venta de mariguana.