Ciudad de Panamá. El gobierno de Panamá dijo que nunca pidió ayuda a Estados Unidos para intervenir teléfonos de políticos opositores, en respuesta a un cable diplomático estadounidense filtrado por WikiLeaks y publicado por el diario español El País.

Según un cable, enviado por la ex embajadora estadounidense en ese país, Barbara Stephenson, el presidente panameño Ricardo Martinelli pidió ayuda para crear una red de espionaje telefónico en contra de aparentes amenazas contra la seguridad del país así como de oponentes políticos.

"El gobierno de Panamá lamenta la mala interpretación que las autoridades estadounidenses le hicieron al pedido de ayuda que se le formuló para luchar frontalmente contra el crimen, el narcotráfico y la delincuencia organizada", señaló la secretaría de comunicación panameña en una nota de prensa.

En el documento, que da cuenta de una reunión con Martinelli en agosto del 2009, la diplomática afirma que el mandatario parece tener una fijación con el espionaje telefónico y demuestra que estaría dispuesto a actuar fuera de la ley con tal de alcanzar sus metas políticas y de desarrollo.

"El hizo referencia a varios grupos e individuos que piensa que deben ser intervenidos telefónicamente y es claro que no distingue entre objetivos de seguridad legítimos y enemigos políticos", dijo Stephenson en el cable.

Martinelli, un magnate del negocio de supermercados electo el año pasado, pidió ayuda inicialmente a través de un críptico mensaje enviado al teléfono de la embajadora en el que decía "necesito ayuda con la intervención de teléfonos", informó el diario español El País.

Un escándalo de espionaje podría dañar seriamente la popularidad del conservador Martinelli, uno de los hombres más ricos de Panamá y cuya gestión cuenta con una aprobación del 60%.

"Su inclinación por el acoso y el chantaje pueden haberlo llevado al estrellato de los supermercados pero es difícilmente la conducta de un estadista", agregó el cable.